Cirugía del esófago para padecimientos benignos y malignos

Escrito por: Dr. Alejandro González Ojeda
Publicado: | Actualizado: 12/11/2018
Editado por: Top Doctors®

Es necesario realizar la cirugía de esófago cuando las medidas de tratamiento médico no han surtido los efectos esperados a mediano y largo plazo. Los procedimientos quirúrgicos pueden durar, desde 40 a 50 minutos, hasta varias horas.

Dr. Alejandro González Ojeda

La cirugía de esófago se puede realizar en 2 grandes grupos de enfermedades.

El primero de ellos son los padecimientos benignos que tienen que ver fundamentalmente con 2 tipos de enfermedades, la primera de ellas es la enfermedad por reflujo gastroesofágico, con o sin la presencia de una hernia hiatal, y los trastornos motores del esófago que son conocidos en general como acalasia; también existe un grupo de alteraciones anatómicas benignas como las hernias parahiatales que deben de ser tratadas con cirugía.

El segundo rubro de padecimientos del esófago que son susceptibles de tratamiento quirúrgico son los padecimientos malignos del esófago o cáncer del esófago, los tumores benignos del esófago son muy poco frecuentes.

Casos en los que es necesaria una cirugía de esófago

Es necesario realizar la cirugía de esófago cuando las medidas de tratamiento médico no han surtido los efectos esperados a mediano y largo plazo. Hablando de los padecimientos benignos, como la enfermedad por reflujo o el trastorno motor denominado acalasia, en ambos casos el tratamiento es con cirugía. En el primero de ellos lo que se hace es reconstruir la anatomía de la unión del esófago con el estómago, y hacer una válvula que impida el reflujo del contenido gástrico hacia el esófago y la garganta del paciente, también si existe una hernia se debe de tratar reduciendo la misma y cerrando el orificio por donde se encuentra, considerando que a través de este transita el esófago del cuello hacia el abdomen. En el caso de la acalasia es necesario debilitar la válvula o el esfínter esofágico inferior para que no esté cerrado, pero, a su vez, hay que cuidar que después de la operación el paciente no sufra reflujo; este reflujo puede ser pernicioso en caso de no ser tratado en la cirugía con una válvula de apoyo para evitar que se presente.

En el caso de los padecimientos malignos del esófago la resección extensa suele ser el tratamiento de elección, extirpando la zona afectada y sustituyendo el esófago con otro órgano que puede ser el mismo estómago, o con porciones o segmentos del intestino grueso o intestino delgado en el menor de los casos.

Duración de las distintas cirugías de esófago

Los procedimientos quirúrgicos esofágicos, dependiendo de la indicación para hacerlos, pueden durar el tiempo quirúrgico desde 40 a 50 minutos hasta varias horas, dependiendo si el paciente se somete a un tratamiento por cáncer del esófago. Los procedimientos de invasión mínima han simplificado mucho, tanto la duración y sobre todo la evolución de los pacientes después del procedimiento quirúrgico, ya que suelen tener menos dolor, se movilizan más fácilmente y la ingesta de alimentos se restablece prácticamente de manera mediata a unas horas después del procedimiento quirúrgico

Tratamiento y alimentación después de la cirugía

Las recomendaciones después del procedimiento quirúrgico tienen que ver, fundamentalmente, con la alimentación los pacientes que se someten a cirugía de invasión mínima por padecimientos benignos, suelen tomar sus alimentos de manera rápida unas horas después de la operación. Cuando el paciente se somete a una resección más amplia por un tumor maligno del esófago el tiempo de ayuno tiene que ser de varios días, sin embargo, esto no exime de que al paciente se le alimente por una ruta alterna para que no vaya a sufrir desnutrición.

Por otro lado, también los cuidados generales de un paciente después de la operación tienen que ver con mantener una adecuada función de la respiración, una adecuada movilización de las personas y una adecuada fisioterapia de sus extremidades inferiores y superiores para que no vaya a tener ningún tipo de complicación, como la tromboflebitis y tromboembolia pulmonar.

Por Dr. Alejandro González Ojeda
Cirugía general

Con más de 30 años de experiencia, el Dr. González Ojeda es un médico de primer nivel y experto en Cirugía del Aparato Digestivo

Tiene su consultorio en el Hospital Puerta de Hierro en Guadalajara, Jalisco, México.

Egresó como Médico Cirujano y Partero de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y posteriormente realizó la especialidad en Cirugía General en la Universidad Nacional Autónoma a de México (UNAM). 

El Dr. González Ojeda  cuenta además con estudios de Maestría y Doctorado certificadas por la UdeG en las áreas de Ciencias Médicas y Ciencias de la Salud, respectivamente.

Su práctica médica la ha llevado a cabo en importantes hospitales como por ejemplo: el Hospital Puerta de Hierro, Hospital Country 2000, Hospital Ángeles del Carmen, Hospital Real "San José" y Hospital Mexicoamericano. 

Actualmente es Miembro del Comité Científico de la Asociación Mexicana de Cirugía General y de editoriales en revistas médicas especializadas, además de estar certificado por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición "Salvador Zubirán" (INCMNSZ).

Ha sido Investigador Titular del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente y del Centro Médico la Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ubicado en la Ciudad de México. Cuenta con más de 130 publicaciones científicas, capítulos de libro, y destacadas distinciones internacionales.

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