Cuando la depresión va más allá: ansiedad y angustia

Escrito por: Top Doctors®
Publicado: | Actualizado: 15/08/2019
Editado por: Top Doctors®

El trastorno depresivo afecta a gran parte de la población mundial y se cree que en los próximos 20 años (si no es que antes) sea una enfermedad incapacitante que puede ser la próxima pandemia del siglo. Aquí lo que debes saber.

 

Se define como depresión a aquel trastorno mental del estado de ánimo que suele aparecer acompañado de un sentimiento de angustia y sensación de miedo ante elementos simples de la vida cotidiana, como la toma de decisiones, por ejemplo. Es por eso que el especialista en Psicología debe ser el primer aliado para el paciente depresivo.  

 

Se recomienda que ante la sensación prolongada de pérdida de interés o ganas por elementos que antes eran atractivos y motivadores, se acuda por ayuda a través de una terapia psicológica. Pero, ¿cuáles son los principales síntomas de un cuadro depresivo? ¿Y si esto genera angustia y ansiedad?

 

Principales síntomas de depresión

 

Hay que tener especial cuidado en los primeros síntomas:

 

  • Estado de ánimo de infelicidad
  • Agotamiento físico y mental
  • Abatimiento y culpabilidad por cosas fuera de su alcance
  • Percibir un futuro sin esperanzas
  • Problemas para dormir (insomnio crónico o esporádico)
  • Ciclos de sueño irregular (o duermen mucho o muy poco)

 

Muchas veces, la depresión se acompaña de ataques de ansiedad y eso hace que la persona tome la posible ayuda a la defensiva. Por lo regular, estos pacientes, llegan a desarrollar una crisis en relación con una fase de ataque de angustia, la cual causa síntomas distintos como temblores, taquicardia, falta de aire y ahogo. Cabe señalar que el estrés es uno de los detonantes de estos problemas físicos relacionados con la depresión. Aunado a esto, se pueden presentar la falta de apetito, irritabilidad y una sensación general de cansancio.

 

Acudir con el Psicólogo es el primer paso para buscar el tratamiento ideal para la ansiedad y la depresión. Se puede recurrir a la psicoterapia, con la que se busca que el paciente realice un cambio esencial en su conducta: desde pensamientos y actitudes, hasta sus acciones y rutinas. Un proceso de psicoterapia breve es principalmente para luchar contra problemas de enfermedades mentales, que ya afectan el día a día del trabajo de los pacientes.

 

Posteriormente, se evalúa si la ayuda psicológica no es suficiente, entonces se recurre a otro tipo de terapia (ahora con medicamentos) para nivelar los elementos hormonales del paciente y evitar episodios de nerviosismo, ansiedad y angustia.

 Redacción de Topdoctors

Por Redacción de Topdoctors
Psicología