Lupus Eritematoso Sistémico,  una enfermedad autoinmune

Lupus Eritematoso Sistémico, una enfermedad autoinmune

Editado por: el 10/10/2023

Existe la falsa creencia de que cuando a una persona se le diagnostica Lupus Eritematoso Sistémico (LES o Lupus) se le está diagnosticando una enfermedad fatal y sin tratamiento, que irremediablemente acabará con su vida. Sin embargo, hoy podemos afirmar que, un porcentaje elevado de los pacientes con Lupus van a ser capaces de llevar una vida absolutamente normal. El diagnóstico temprano, el empleo de fármacos más eficaces y un mejor control de la enfermedad y sus complicaciones, hace que el pronóstico sea esperanzador, incluso en los casos graves.

 

¿Qué es el lupus?

 

 El Lupus, se clasifica como un padecimiento autoinmune, donde el sistema inmunológico o de defensa de nuestro cuerpo normalmente produce proteínas llamadas anticuerpos para proteger al organismo de virus, bacterias y otras sustancias extrañas denominadas antígenos, pero en una enfermedad autoinmune como el Lupus, el sistema inmunológico se “confunde” y no diferencia entre las partículas extrañas (antígenos) y las propias células o tejidos, y produce anticuerpos en contra de “sí mismo”. A estos anticuerpos se les llama “autoanticuerpos”, y se unen con los antígenos propios formando unos complejos inmunes que son los que causan la inflamación y el daño a los tejidos.

 

El lupus eritematoso sistémico, es, además y como su nombre lo indica, una enfermedad sistémica, lo que quiere decir que puede afectar a muchos órganos: piel, articulaciones, riñones, corazón, pulmones, entre otros; sin embargo, la mitad de los pacientes con Lupus tienen afectación casi exclusiva de piel y articulaciones. El Lupus es una enfermedad inflamatoria crónica, es decir, que produce inflamación de los órganos afectados y que persiste durante un largo período de tiempo, lo que podría significar durante toda la vida. No obstante, el Lupus se manifiesta alternando períodos de mayor actividad o más síntomas (exacerbación o brotes) con otros de inactividad (remisión).

 

Lupus significa “lobo” en latín. Este nombre muy antiguo se debe a que esta enfermedad puede originar una erupción en la cara que se parecía a las marcas que tienen en el rostro algunos lobos.

 

Causas y síntomas

 

La causa exacta que origina el Lupus no se conoce. Es probable que el agente que pone en marcha la enfermedad sea un virus, pero al mismo tiempo se necesita una conjunción de factores para que aparezca. Entre estos últimos destacan, factores genéticos, factores hormonales y ambientales (luz ultravioleta). No hay que olvidar que el lupus es una enfermedad mucho más frecuente en la mujer que en el varón (1 caso en varón por cada 9 en mujeres) y puede aparecer a cualquier edad: infancia, edad adulta y ancianos, aunque en la mayoría de los casos aparece entre los 17 y 35 años.

 

En pacientes con lupus el riñón enferma con frecuencia. La lesión renal (nefritis lúpica) puede ser muy leve. Debido a la inflamación, el riñón es incapaz de retener sustancias tan importantes como las proteínas, lo cual conduce a que se eliminen por la orina y se produzca hinchazón de cara y piernas, pero estas alteraciones no originan molestia. Es casi imposible saber con qué frecuencia se afecta el cerebro debido a que el dolor de cabeza, depresión o la hiperactividad, son muy frecuentes en la población general y pueden deberse a una leve inflamación cerebral por el Lupus o a otras circunstancias. Además, es posible que una depresión sea “reactiva” a ella, es decir, el paciente no se deprime a causa del Lupus, sino que el hecho de saber que lo padece le origina angustia y síntomas depresivos. Otra manifestación son los olvidos frecuentes, algo muy característico de la fase activa del Lupus.

 

Cuidados del paciente con lupus

 

La piel es comúnmente afectada por el Lupus. La lesión más conocida, aunque no la más frecuente, es el llamado “eritema en alas de mariposa”, que consiste en un enrojecimiento y erupción de la piel en las mejillas y nariz. Las lesiones de la piel en el Lupus pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, generalmente en áreas expuestas a la luz solar.

 

El hecho de que el Lupus puede dar síntomas muy variados (fiebre, artritis, dolores musculares, cansancio, etc.) produce una sensación de desconcierto y angustia en muchos pacientes con esta enfermedad, que les lleva a consultar con su especialista ante la mínima molestia que notan. No obstante, cualquier situación anormal que se prolongue más de 2 o 3 días debe ser consultada con su reumatólogo. Un paciente con Lupus debe contar con su esquema de vacunación del adulto completo (Influenza cada año, Neumococo cada 5 años, Papiloma Humano y Zoster a criterio de su médico).

 

Es importante también llevar una dieta balanceada y practicar ejercicio aeróbico de manera regular (30 minutos al día, durante al menos 4 días de la semana), evitar el consumo de tabaco (ya que se ha demostrado peor control de la enfermedad en fumadores), vigilar sus niveles de colesterol, azúcar, triglicéridos y tensión arterial, ya que actualmente, la enfermedad cardiovascular, constituye la principal causa de mortalidad en esta población.

Reumatología en Monterrey