Trastorno obsesivo compulsivo: un padecimiento frecuente

Escrito por: Top Doctors®
Publicado: | Actualizado: 15/08/2019
Editado por: Top Doctors®

Cuando existen pensamientos, impulsos o imágenes espontáneas difíciles de evitar, pudiéramos estar frente a un TOC, es decir, un Trastorno Obsesivo Compulsivo, una condición que es cada vez más común y de la que poco se habla.

 

 

¿Qué es?

 

Vivir con una obsesión no es fácil, porque quien la padece se ve afectado en su vida cotidiana y es tal su estrés que se enferma también físicamente. Para el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) se trata de acciones que una persona realiza de manera sistemática y que deben hacerla sí o sí de una o tal manera.

 

Las obsesiones comunes de una persona suelen ser cuatro, entre las que tenemos la obsesión a que ocurra una desgracia, que puede ocurrirle a sí mismo o a alguien más, lo que aumenta su ansiedad; la obsesión a hacerse daño a sí mismo, por la suciedad o gérmenes y, finalmente, a la muerte. En estos grandes grupos se pueden englobar las compulsiones.

 

Las compulsiones son acciones que hacen que el individuo tenga el control de la situación de manera momentánea. Por citar un ejemplo: una persona con TOC por gérmenes puede tener la compulsión de tomar todo con un pañuelo o de limpiar sus manos con gel antibacterial cada dos minutos exactos. A corto plazo puede sentir satisfacción y estar en paz, pero cuando se pasa el tiempo establecido la obsesión reaparece.

 

Al notar este comportamiento el especialista en Psicología es el ideal para tratar este padecimiento, ya que el TOC puede ser un impedimento para una vida normal. Se debe estar alerta a los síntomas y todo lo que rodea a la persona obsesiva. Acudir a terapia es el primer paso para lograr un control sobre la enfermedad.

 

¿Cómo puedo ayudar a una persona con TOC?

 

Tanto si se padece TOC como si hay un familiar cercano, la opción siempre es ir con el Psicólogo no se puede tratar de dejar de lado este padecimiento por sí mismo, lo único que se logrará es que se agudicen las compulsiones y se derive en un trastorno mayor. Aunque es difícil, se debe reeducar al sujeto en sus pensamientos, ya que cuando la persona se obsesiona en buscar una respuesta y, al no tenerla, entra en una espiral de ansiedad y angustia de la que le es difícil salir. Además, los pacientes de TOC tienen pensamientos como sentirse diferentes y raros al saber que los demás nunca tienen este tipo de pensamientos.

 

Lo que se busca es evitar paliar los efectos del TOC a través de las compulsiones, ya que, si se sigue realizando, se alivia la ansiedad de manera momentánea y se refuerza la idea de que la persona ha recurrido a ello para evitar lo que la imaginación le dicta.  En conclusión, cuanto más se evita enfrentarse al temor que ocasiona el TOC, más se prolonga la ansiedad y sus consecuencias.

 

Se puede recurrir a la Terapia Cognitivo-Conductual, que ha demostrado tener buenos resultados para tratar este trastorno. Hay que poner especial cuidado en los síntomas de las personas con TOC: gran necesidad de control, pensamiento muy rígido, elevada ansiedad, preocupación exagerada por ser cuidadosos y buenos en lo que hacen, y gran perfeccionismo.

 

 Redacción de Topdoctors

Por Redacción de Topdoctors
Psicología