Beneficios de la Cirugía Cardíaca Mínimamente Invasiva
La cirugía cardíaca mínimamente invasiva ofrece numerosas ventajas sobre la cirugía tradicional, principalmente en términos de recuperación y reducción del trauma quirúrgico
¿Qué es?
La Cirugía de Corazón Mínimamente Invasiva es una técnica avanzada que implica incisiones más pequeñas y un protocolo de recuperación más rápido para el paciente. A diferencia de la Cirugía Cardíaca tradicional, esta técnica permite un abordaje menos invasivo, facilitando una recuperación más rápida y menos dolorosa.
¿Cuáles son las diferencias entre Cirugía Cardíaca Tradicional y Mínimamente Invasiva?
La Cirugía Cardíaca tradicional es una técnica bien estudiada con un fundamento científico sólido. El abordaje habitual es a través de una esternotomía media, que implica abrir el esternón para acceder al corazón. En contraste, la cirugía mínimamente invasiva utiliza abordajes más pequeños, como incisiones entre las costillas, o solo en la parte superior o inferior del esternón. Estas técnicas reducen significativamente el trauma quirúrgico y aceleran la recuperación postoperatoria.
¿Cuáles son los procedimientos más comunes y candidatos adecuados?
Los procedimientos más comunes realizados con Técnicas Mínimamente Invasivas son los cambios valvulares. Sin embargo, casi todos los tipos de Cirugía Cardíaca pueden realizarse mediante esta técnica, siempre que el paciente sea un candidato adecuado. Normalmente, se utilizan en pacientes con procedimientos electivos y aquellos que no presentan demasiadas comorbilidades. La anatomía del paciente también juega un papel crucial en la decisión del abordaje quirúrgico más adecuado.
¿Cuáles son los beneficios de la Cirugía Mínimamente Invasiva?
Los principales beneficios de la Cirugía Cardíaca mínimamente invasiva incluyen una recuperación más rápida y una reincorporación más pronta a la vida normal. Los pacientes suelen experimentar menos dolor postoperatorio y una estancia hospitalaria más corta. En muchos casos, los pacientes pueden volver a sus actividades laborales y recreativas en un periodo de seis a siete semanas postoperatorias.
¿Cómo es la evaluación preoperatoria?
Antes de la cirugía, se realiza una valoración cardiológica completa que incluye electrocardiograma, ecocardiograma y tomografía completa de tórax. Estos estudios de imagen ayudan a evaluar las relaciones anatómicas del corazón con las demás estructuras, permitiendo planificar adecuadamente la cirugía mínimamente invasiva.
¿Cuáles son los cuidados Postoperatorios?
Después de la Cirugía de Corazón Mínimamente Invasiva, los pacientes suelen permanecer en el hospital entre cuatro y cinco días. Posteriormente, continúan su recuperación en casa, con un periodo de reposo relativo. Día a día, los pacientes aumentan su actividad física, y el objetivo es que, a más tardar, en la sexta o séptima semana postoperatoria, estén al 100% de su capacidad física. Esto les permite reincorporarse a sus actividades laborales, deportivas y familiares, así como viajar y realizar otras actividades cotidianas.