Cáncer de Próstata: ¿Sabes cómo prevenirlo?
El Cáncer de Próstata es una neoplasia maligna o tumor que se forma en la próstata. Aunque las causas no son claras, se sabe que cambios en el ADN de las células prostáticas llevan a una proliferación acelerada de células anormales, formando un tumor que puede invadir órganos vecinos.
En las etapas iniciales, el Cáncer de Próstata puede no presentar síntomas. Sin embargo, en etapas más avanzadas, pueden surgir problemas para orinar, disminución del calibre y fuerza del chorro urinario, sangre en la orina o semen, dolor en los huesos, pérdida de peso involuntaria e incluso disfunción sexual.
Detección, diagnóstico y tratamiento del Cáncer de Próstata
La detección temprana del Cáncer de Próstata se realiza mediante una prueba de laboratorio llamada Antígeno Prostático Específico (APE). Aunque no es específica para el Cáncer, es útil como indicador de riesgo.
Se utilizan otros estudios de imagen como Resonancia Magnética Multiparamétrica y Biopsia de Próstata para confirmar el diagnóstico. Otros estudios más avanzados como el PET también pueden ser de utilidad.
El riesgo de Cáncer de Próstata aumenta con la edad, siendo más común después de los 65 años. La raza también juega un papel importante, ya que los afroamericanos tienen un mayor riesgo. Los antecedentes familiares, especialmente padres o hermanos con Cáncer de Próstata, y ciertos genes de susceptibilidad también aumentan la probabilidad, así como la Obesidad.
El tratamiento del Cáncer de Próstata depende de la etapa en que se diagnostique. En las etapas tempranas, se puede ofrecer Cirugía Radical de Próstata, Radioterapia Externa o Braquiterapia. En etapas más avanzadas, cuando el Cáncer no es curable, el tratamiento se enfoca en mejorar la calidad de vida del paciente. El tratamiento varía según cada caso.
Aunque no hay una forma de prevenir completamente el Cáncer de Próstata, es importante someterse a chequeos médicos regulares a partir de los 50 años. En personas con antecedentes familiares, se recomienda hacer visitas desde los 40 años. La detección temprana permite un tratamiento exitoso y diversas opciones de tratamiento. La visita regular al especialista en Urología es fundamental para cuidar la salud prostática.


