

La creatina es uno de los suplementos más estudiados y utilizados en el ámbito deportivo, especialmente entre personas que buscan mejorar su fuerza, masa muscular y rendimiento físico. Sin embargo, existe una duda frecuente: ¿puede la creatina dañar los riñones?
A continuación, te explicamos lo que realmente se sabe desde el punto de vista médico y nefrológico.
La creatina es una sustancia producida de forma natural por el hígado, los riñones y el páncreas. También se obtiene a través de alimentos como carne y pescado, o mediante suplementos.
Su función principal es proporcionar energía rápida a los músculos durante actividades de alta intensidad.
El suplemento más común es la creatina monohidratada, considerada segura en la mayoría de las investigaciones científicas.
Sí, pero esto no significa daño renal.
La creatinina es un producto de desecho derivado del metabolismo muscular. Cuando alguien toma creatina, una parte se transforma en creatinina, lo que puede elevar sus niveles en sangre.
Este aumento puede generar confusión porque la creatinina se usa como marcador de función renal. Sin embargo, en usuarios sanos, el incremento suele ser fisiológico, no patológico.
La evidencia científica actual indica que la creatina NO provoca daño renal en personas con función renal normal.
Estudios de seguimiento a largo plazo, incluso de varios años, no han mostrado deterioro en la filtración glomerular ni incremento en el riesgo de enfermedad renal.
Organismos como la International Society of Sports Nutrition (ISSN) afirman que la creatina es segura cuando se utiliza en dosis recomendadas.
Aquí es donde la recomendación cambia:
Por ello, todo paciente con diagnóstico o sospecha de enfermedad renal debe consultar a un nefrólogo antes de usar creatina.
Para personas sanas:
No se recomienda exceder estas dosis ni mezclar creatina con sustancias nefrotóxicas.
Aunque la creatina es segura en la población general, es importante buscar valoración médica si se presentan:
Tomar creatina no daña los riñones en personas sanas, siempre que se use de forma adecuada. Sin embargo, cualquier persona con sospecha o diagnóstico de enfermedad renal debe evitarla o utilizarla únicamente bajo supervisión de un nefrólogo.
El acompañamiento médico es esencial para proteger la salud renal y evitar riesgos innecesarios.
Nefrología en Puebla