¿Es normal que mi bebé aún no gatee? Lo que debes saber sobre el desarrollo motor infantil
Muchos padres se preocupan cuando su bebé no gatea al mismo tiempo que otros niños. Sin embargo, no todos los bebés gatean y no hacerlo a una edad determinada no siempre significa que exista un problema en su desarrollo. Lo importante es valorar el desarrollo motor de forma integral y detectar oportunamente cualquier señal de alerta.
Durante el primer año de vida, el desarrollo motor sigue un proceso gradual que varía entre cada niño. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), algunos bebés comienzan a gatear alrededor de los 8 meses, mientras que otros pueden hacerlo más tarde o incluso pasar directamente a caminar. Se estima que entre 5 y 15 % de los niños sanos nunca gatean, sin que esto afecte su desarrollo posterior.
¿Qué es el gateo y por qué es importante para el desarrollo?
El gateo es una etapa del desarrollo motor que fortalece músculos, mejora la coordinación y favorece la comunicación entre ambos hemisferios del cerebro, aunque no es un requisito indispensable para aprender a caminar.
Durante esta etapa, el bebé desarrolla habilidades importantes como:
- Fortalecimiento de cuello, hombros, espalda y piernas
- Coordinación entre ambos lados del cuerpo
- Equilibrio y control postural
- Orientación espacial
- Integración sensorial, es decir, la capacidad del cerebro para organizar la información que recibe a través de los sentidos
Cada bebé alcanza estos logros a su propio ritmo.
¿A qué edad suele comenzar el gateo?
La mayoría de los bebés inicia el gateo entre los 7 y 10 meses de edad, aunque existe una amplia variabilidad considerada normal.
Antes de gatear suelen aparecer otros hitos del desarrollo, como:
- Control adecuado de la cabeza alrededor de los 3 a 4 meses
- Rodar sobre sí mismos entre los 4 y 6 meses
- Permanecer sentados sin apoyo entre los 6 y 8 meses
- Apoyarse sobre manos y rodillas antes de desplazarse
Algunos bebés prefieren desplazarse sentados, reptar o impulsarse de otras formas antes de caminar.
¿Por qué algunos bebés no gatean?
No todos los bebés desarrollan el gateo de la misma manera y existen diferentes razones por las que pueden omitir esta etapa.
Las causas más frecuentes incluyen:
- Variaciones normales del desarrollo, ya que cada bebé alcanza los hitos motores a su propio ritmo
- Temperamento del bebé, algunos prefieren explorar de otras maneras antes de desplazarse
- Poco tiempo boca abajo ("tummy time"), lo que limita el fortalecimiento de los músculos necesarios para gatear
- Prematuridad, ya que los hitos del desarrollo deben valorarse utilizando la edad corregida durante los primeros años de vida
- Alteraciones Neurológicas o Musculares, que pueden afectar la fuerza, el tono o la coordinación y requieren valoración especializada
La mayoría de los casos corresponde a variantes normales del desarrollo, pero siempre es importante evaluar al niño de forma individual.
¿Qué cambios ocurren en el organismo durante esta etapa?
El desarrollo motor depende de la maduración progresiva del Sistema Nervioso Central, los músculos y la coordinación entre ambos.
Durante los primeros meses de vida ocurren importantes cambios como:
- Mayor conexión entre las neuronas, favoreciendo el aprendizaje de nuevos movimientos
- Desarrollo del equilibrio y la coordinación
- Incremento de la fuerza muscular
- Mejor control del tronco y la pelvis
- Integración de reflejos primitivos que permiten movimientos cada vez más voluntarios
Estos cambios preparan al bebé para sentarse, gatear, ponerse de pie y posteriormente caminar.
¿Cuáles son las señales de alerta que requieren valoración?
Aunque existe variabilidad normal, algunos signos pueden indicar la necesidad de una evaluación pediátrica.
Es recomendable acudir a consulta si el bebé presenta:
- No sostiene adecuadamente la cabeza después de los 4 meses
- No logra sentarse sin apoyo alrededor de los 9 meses
- Presenta rigidez excesiva o, por el contrario, un tono muscular muy bajo (Hipotonía), lo que puede dificultar el desarrollo motor
- Utiliza únicamente un lado del cuerpo para moverse de forma persistente, lo que puede sugerir una alteración en la coordinación
- Ha perdido habilidades que ya había adquirido, situación que siempre requiere una valoración médica
- No intenta desplazarse ni mostrar interés por explorar su entorno después de los 10 a 12 meses
La detección temprana permite identificar oportunamente alteraciones del desarrollo y ofrecer el tratamiento adecuado cuando es necesario.
¿Cómo pueden estimular los padres el desarrollo motor de su bebé?
La estimulación debe realizarse mediante el juego y respetando siempre el ritmo de desarrollo de cada niño.
Algunas recomendaciones incluyen:
- Favorecer diariamente el tiempo boca abajo mientras el bebé está despierto y supervisado
- Colocar juguetes a corta distancia para estimular el movimiento
- Permitir que explore el piso en un ambiente seguro
- Evitar el uso excesivo de dispositivos que limitan el movimiento, como andaderas, portabebés o sillas durante periodos prolongados
- Estimular el juego libre y la interacción con los cuidadores
Estas actividades fortalecen las habilidades motoras sin forzar ninguna etapa del desarrollo.
¿Cuándo es importante consultar con un especialista?
Busca atención médica si:
- El bebé presenta retraso en varios hitos del desarrollo
- Existen dudas sobre su fuerza, coordinación o tono muscular
- Nació prematuro y no se ha realizado seguimiento de su desarrollo utilizando la edad corregida
- Hay antecedentes de enfermedades Neurológicas o Genéticas en la familia
- Los padres notan que el desarrollo es diferente al esperado o aparecen signos de alarma
Una evaluación temprana permite determinar si el desarrollo sigue un curso normal o si es necesario iniciar intervenciones oportunas.
¿A qué especialista acudir?
Ante dudas sobre el desarrollo motor de un bebé, se recomienda acudir con un especialista en Pediatría o Neonatología.

