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¿Los Squishies pueden dañar los dientes de los niños? Riesgos dentales que los padres deben conocer

Los Squishies se han convertido en juguetes populares entre los niños por sus colores llamativos, texturas suaves y capacidad para recuperar su forma después de apretarlos. Sin embargo, cuando los pequeños comienzan a morderlos o introducirlos en la boca, pueden surgir dudas sobre sus posibles efectos en la salud bucodental. Aunque estos juguetes no están diseñados para masticarse, algunos niños los utilizan para explorar texturas, aliviar el aburrimiento o mantener ciertos hábitos orales.


Desde la perspectiva de la Odontopediatría, es importante conocer los riesgos que puede representar morder objetos que no están fabricados para entrar en contacto con los dientes de forma repetida.

¿Qué son los Squishies y por qué los niños se los llevan a la boca?

Los Squishies son juguetes blandos y flexibles, elaborados con distintos materiales que permiten comprimirlos y recuperar su forma original. Su textura puede resultar atractiva para los niños, especialmente durante las primeras etapas del desarrollo, cuando exploran el entorno a través de los sentidos.


Algunos pequeños pueden llevarlos a la boca por curiosidad, imitación o como parte de un hábito de autorregulación. Sin embargo, es importante diferenciar los juguetes de los productos diseñados específicamente para la dentición: un objeto blando no necesariamente es seguro para morder o masticar.


La edad del niño, el material del juguete, su estado de conservación y la frecuencia con la que lo muerde son factores que deben considerarse al valorar los posibles riesgos.

¿Morder Squishies puede dañar los dientes?

Morder repetidamente un objeto que no está diseñado para la masticación puede ejercer fuerzas inadecuadas sobre los dientes y los tejidos de la boca. El riesgo depende de la intensidad de la mordida, la dureza del material y las características dentales del niño.


Entre los posibles problemas se encuentran:

  • Desgaste dental: la fricción repetida puede contribuir al desgaste de las superficies dentales, dependiendo del material y de la forma de morder.
  • Fracturas o astillamientos: una mordida intensa sobre un objeto resistente o una presión inesperada pueden ocasionar lesiones, especialmente si un diente ya está debilitado.
  • Molestias en la mandíbula: mantener la mordida o apretar los dientes de manera repetitiva puede generar cansancio o molestias en los músculos masticatorios.
  • Irritación de las encías y la mucosa oral: los bordes, las roturas o los fragmentos del juguete pueden lastimar los tejidos blandos.
  • Riesgo de atragantamiento: si el juguete se rompe y desprende piezas pequeñas, estas podrían ser ingeridas o aspiradas.


Estos riesgos no significan que todos los Squishies provoquen lesiones dentales. No obstante, morderlos habitualmente no es una práctica recomendable y conviene evitarla.

¿Los Squishies pueden provocar caries?

Es importante aclarar que morder un Squishy no causa caries de manera directa. La Caries Dental es una enfermedad multifactorial relacionada con la actividad de bacterias presentes en la placa dental, la exposición frecuente a azúcares fermentables y otros factores individuales.


El principal riesgo de morder estos juguetes es el posible traumatismo dental o de los tejidos de la boca, además de la exposición a materiales o contaminantes si el objeto está sucio o deteriorado.


Por ello, la prevención debe centrarse tanto en mantener una higiene bucodental adecuada como en enseñar a los niños qué objetos pueden llevarse a la boca de forma segura.

¿Cómo pueden los padres prevenir lesiones dentales?

La supervisión de los adultos es fundamental para evitar que los juguetes se conviertan en una fuente de lesiones. Algunas medidas sencillas pueden ayudar a reducir los riesgos:

  • Enseñar a los niños a utilizar los juguetes correctamente: explicarles que los Squishies se aprietan con las manos, pero no se muerden.
  • Revisar su estado de conservación: retirar los juguetes rotos, pegajosos, deteriorados o que desprendan fragmentos.
  • Elegir productos adecuados para la edad: comprobar las recomendaciones del fabricante y evitar objetos con piezas pequeñas para niños que aún se llevan todo a la boca.
  • Ofrecer alternativas apropiadas: si el niño necesita morder objetos por la dentición, consultar con el odontopediatra sobre productos diseñados para esa finalidad.
  • Mantener una buena higiene oral: fomentar el cepillado con pasta dental fluorada adecuada para la edad y acudir a revisiones odontológicas periódicas.
  • Observar los hábitos orales: si el niño muerde constantemente juguetes, ropa u otros objetos, conviene identificar qué desencadena el comportamiento y consultar si persiste.

¿Cuándo acudir al odontopediatra?

Si un niño ha mordido un Squishy y presenta Dolor Dental, sensibilidad persistente, un diente astillado, sangrado de las encías o molestias al masticar, es recomendable solicitar una valoración odontológica. Incluso cuando la lesión parece pequeña, una revisión puede ayudar a determinar si existe daño en el esmalte u otras estructuras dentales.


Si se sospecha que ha tragado o aspirado un fragmento y presenta dificultad para respirar, debe buscarse atención de emergencia inmediatamente.


El odontopediatra también puede orientar a las familias cuando existen hábitos orales repetitivos, como morder objetos de forma constante, y ayudar a prevenir posibles complicaciones.

La prevención es clave para proteger la sonrisa infantil

Los Squishies pueden formar parte del juego infantil cuando se utilizan de acuerdo con las indicaciones del fabricante y bajo la supervisión apropiada. Sin embargo, no deben emplearse como juguetes para masticar, ya que su composición y resistencia no necesariamente están diseñadas para soportar la presión de los dientes.


Promover hábitos orales saludables desde la infancia, elegir juguetes adecuados para cada edad y acudir a revisiones periódicas con un especialista en Odontopediatría son medidas esenciales para proteger la salud bucodental de los niños.