

Los Tumores de Cuello los podemos definir como la presencia de crecimientos anormales en el cuello. Pueden ser sólidos, semisólidos, líquidos o mixtos.

Su origen es variable, ya que pueden crecer a partir de los ganglios linfáticos, tejidos como grasa o músculos propios del cuello, y estructuras como laringe, faringe o tiroides. También aparecen de manera aguda, crónica o desde el nacimiento.
Se divide principalmente en su origen:
Depende del tumor de cuello en cuestión, principalmente tenemos factores ambientales como el tabaquismo y la exposición a químicos; carga genética para linfoma o tumores de tiroides y antecedentes de exposición a radiación.
Si el manejo es de forma oportuna y se logra extirpar quirúrgicamente, la expectativa para el paciente es regresar a una vida normal. De la misma forma, va a depender el tipo y origen del Cáncer de cuello, principalmente si extirpamos el tumor primario o hay presencia de metástasis.
El manejo preferido es el quirúrgico en cualquiera de sus modalidades. Ya sea para tomar muestra del tumor, determinar el diagnóstico o elegir la mejor terapia médica, como es el caso de los linfomas o enfermedades como la Tuberculosis.
Otros procedimientos alternos para aliviar los padecimientos son la Resección para contrarrestar la sintomatología de los tumores benignos y la Tiroidectomía Total o Parcial para eliminar los Tumores Tiroideos.