

Se estima que entre el 15 y 20% de la población padece Pie Plano, una condición que de no ser diagnosticada podría ocasionar desgaste articular.

El Pie Plano es la pérdida del arco longitudinal del pie, también conocido como Pie Plano Valgo Flexible.
El 90% de las veces se trata de una variante anatómica normal del pie, sin embargo existen alteraciones que producen Pie Plano que no son normales y deben ser valoradas por un ortopedista.
La mayoría de los niños hasta antes de los tres años cursan con Pie Plano lo cual es normal y es hasta después de esta edad que aprenden a caminar y las estructuras que dan soporte al pie empiezan a tener las características que tendrán en un futuro, momento adecuado para hacer una valoración más integral del pie.
Generalmente no hay síntomas, la mayoría de las veces el motivo de consulta es la preocupación de los padres por que su hijo o hija le ven el pie sin arco; pero en ocasiones puede haber dolor en los pies o pantorrillas al caminar distancias prolongadas o posterior a realizar ejercicio de forma exhaustiva.
Algunas de las alteraciones más frecuentes que pueden provocar pie plano y que no son normales son:
Para su diagnóstico es necesario una valoración clínica del paciente acompañado de radiografías de los pies.
En la mayoría de los casos no se requiere de ningún tratamiento, el uso de plantillas, zapatos especiales y otras prótesis resulta innecesario costoso y en ocasiones molesto, y estos dispositivos no corrigen el pie solo ayudan a mejorar sintomatología en caso de existir dolor o cansancio. Para la corrección del pie plano valgo flexible grave es necesario realizar una cirugía.
Traumatología y Ortopedia en San Luis Potosí