Problemas de Piso Pélvico: Qué son, qué tan frecuentes son y cuáles son los más comunes
Los problemas de piso pélvico —también conocidos como trastornos del suelo pélvico— son alteraciones que afectan los músculos, ligamentos y tejidos encargados de sostener los órganos ubicados en la pelvis, como la vejiga, el útero, la vagina y el recto.
Estas estructuras cumplen una función esencial: mantener los órganos en su lugar y garantizar el control adecuado de la orina y las heces. Cuando el piso pélvico se debilita o se daña, pueden aparecer síntomas molestos que impactan la calidad de vida, como incontinencia urinaria, sensación de presión, dolor pélvico o dificultades para evacuar.
¿Qué tan frecuentes son los problemas de piso pélvico?
La disfunción del suelo pélvico es más común de lo que muchas personas imaginan. Diversos estudios han mostrado que una proporción importante de mujeres presenta al menos uno de estos trastornos a lo largo de su vida.
- En un estudio realizado en Estados Unidos, aproximadamente el 23,7 % de las mujeres adultas reportaron al menos un trastorno del suelo pélvico.
- En mujeres de 20 a 39 años, la frecuencia fue cercana al 9,7 %; entre 40 y 59 años, el 26,5 %; entre 60 y 79 años, el 36,8 %; y en mujeres de 80 años o más, alcanzó el 49,7 %.
- Otro estudio encontró que hasta el 40 % de las mujeres podría tener al menos un problema del suelo pélvico, 17 % dos problemas, 6 % tres y 2 % cuatro.
- En atención primaria, se ha reportado que alrededor del 32 % de las mujeres presentan algún tipo de disfunción del piso pélvico.
- En contextos específicos o poblaciones determinadas, las cifras pueden ser aún mayores, llegando hasta el 70 % según algunas metodologías.
Los problemas de piso pélvico son bastante frecuentes. Aunque las cifras varían según la edad, el país o los métodos de evaluación, se estima que una de cada cuatro o cinco mujeres adultas podría experimentar alguno de estos trastornos en algún momento de su vida.
Principales tipos de problemas de piso pélvico
Los trastornos del piso pélvico incluyen diversas afecciones que pueden manifestarse de forma independiente o simultánea. A continuación, se describen las más comunes:
Incontinencia urinaria (IU)
Es la pérdida involuntaria de orina, que puede ocurrir al toser, reír, estornudar o hacer ejercicio (incontinencia de esfuerzo), o bien por una urgencia repentina de orinar.
En el estudio estadounidense mencionado, cerca del 15,7 % de las mujeres reportó síntomas de incontinencia urinaria, convirtiéndola en uno de los problemas más frecuentes.
Incontinencia fecal o anal
Consiste en la pérdida involuntaria de heces o gases, un trastorno que puede generar un gran impacto físico y emocional. El mismo estudio reportó una frecuencia cercana al 9,0 % de mujeres con incontinencia fecal.
Prolapso de órganos pélvicos (POP)
Se produce cuando uno o más órganos —como la vejiga, el útero o el recto— descienden hacia la vagina o sobresalen parcialmente de ella. Aproximadamente el 2,9 % de las mujeres encuestadas en el estudio estadounidense refirieron síntomas compatibles con prolapso de órganos pélvicos.
Otros síntomas y manifestaciones del piso pélvico
Además de los trastornos mencionados, existen otros síntomas que pueden indicar un problema en esta zona, como:
- Dolor o presión pélvica crónica
- Sensación de pesadez o “bulto” vaginal
- Dificultad para evacuar o vaciar la vejiga completamente
- Disfunción sexual, que puede incluir dolor durante las relaciones o disminución de la sensibilidad
Un estudio reciente señaló el dolor pélvico como uno de los trastornos asociados al mal funcionamiento del suelo pélvico, destacando la importancia de un diagnóstico temprano y un manejo integral.
Los problemas de piso pélvico son muy comunes y tienden a aumentar con la edad. Aunque muchas mujeres los consideran una consecuencia natural del envejecimiento o de los partos, no deben normalizarse, ya que existen tratamientos eficaces que pueden mejorar significativamente la calidad de vida.
Detectar los síntomas a tiempo y consultar con profesionales especializados en urología ginecológica o rehabilitación del suelo pélvico es fundamental para recibir una evaluación adecuada y definir la mejor estrategia terapéutica.


