Zona para profesionales

Testículo No Descendido (Criptorquidia): diagnóstico y tratamiento oportuno

¿Qué es la criptorquidia?

Durante el desarrollo fetal, los testículos se forman en el abdomen y descienden hacia el escroto antes del nacimiento. En algunos casos, este descenso no ocurre de forma completa, dejando el testículo en el abdomen o en el canal inguinal.


La Criptorquidia puede ser:

  • Unilateral (un solo testículo afectado)
  • Bilateral (ambos testículos no descienden)

También puede tratarse de un testículo palpable (ubicado en el canal inguinal) o no palpable (dentro del abdomen).

¿Qué tan frecuente es?

Esta condición se presenta en aproximadamente:

  • 3–5% de los recién nacidos a término
  • Hasta 30% en bebés prematuros


En muchos casos, el testículo puede descender de forma espontánea durante los primeros meses de vida. Sin embargo, si esto no ocurre, es necesario intervenir.

¿Cuáles son las causas?

En la mayoría de los casos no existe una causa única identificable, pero se asocia con factores como:

  • Prematuridad
  • Bajo peso al nacer
  • Factores hormonales
  • Alteraciones anatómicas
  • Antecedentes familiares

¿Por qué es importante tratarlo?

El tratamiento oportuno es fundamental, ya que un testículo no descendido puede generar complicaciones como:

Infertilidad

La temperatura dentro del abdomen es más alta que en el escroto, lo que puede afectar la producción de espermatozoides.

Mayor riesgo de cáncer testicular

Los testículos no descendidos tienen mayor probabilidad de desarrollar tumores en la edad adulta.

Hernia inguinal

Frecuentemente se asocia con defectos en la pared abdominal.

Torsión testicular

El testículo puede girar sobre su eje, comprometiendo su irrigación sanguínea.

Impacto psicológico

En etapas posteriores, puede afectar la autoestima e imagen corporal.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es principalmente clínico, mediante la exploración física realizada por el pediatra o especialista.


En algunos casos, pueden requerirse estudios complementarios como:

  • Ultrasonido
  • Laparoscopía diagnóstica (en testículos no palpables)

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento de elección es la cirugía llamada orquidopexia, que consiste en:

  • Localizar el testículo
  • Descenderlo al escroto
  • Fijarlo en su posición correcta

¿Cuándo se debe realizar?

Se recomienda realizar la cirugía entre los 6 y 18 meses de edad, idealmente antes del primer año, para reducir riesgos futuros.

En algunos casos seleccionados, puede considerarse tratamiento hormonal, aunque su uso es limitado.

Recuperación y pronóstico

La orquidopexia es un procedimiento seguro y con alta tasa de éxito.

  • Generalmente es ambulatorio
  • La recuperación es rápida
  • El niño puede retomar sus actividades normales en pocos días


Cuando se realiza de forma temprana, el pronóstico es muy favorable, mejorando las probabilidades de fertilidad y reduciendo el riesgo de complicaciones.


Por ello, es fundamental que todos los recién nacidos y niños pequeños sean evaluados adecuadamente y, ante cualquier duda, acudir con un especialista en pediatría y urología pediátrica para un diagnóstico y manejo adecuados.