

Los tratamientos mínimamente invasivos disponibles para eliminar los litos tienen la ventaja de ser procedimientos de corta internación que permiten al paciente volver a sus actividades cotidianas en 24 a 72 horas.
Dr. Daniel García Sánchez
Ningún otro campo de la urología ha sufrido cambios tan drásticos, y en un tiempo tan corto, como el tratamiento quirúrgico de la urolitiasis. Ya no se hace frecuente la cirugía abierta.
Los tratamientos actuales son mínimamente invasivos y de pronta recuperación.
Litotripsia por onda de choque (LEOCH) Si la piedra está en el riñón (pelvis renal) o parte superior del uréter se puede realizar la LEOCH, un procedimiento en donde el paciente, bajo sedación y analgesia, se acuesta en un equipo especial el cual emite ondas que atraviesan piel, músculo y llegan a la piedra específicamente para romperlas, es decir, que rompe las piedras desde el exterior del paciente, sin necesidad de realizar ningún corte o punción externo. Este es un procedimiento de internación corta, y que permite regresar al paciente a sus labores en 24 a 72 horas.
Endolitotripsia Si la piedra está en el uréter inferior (el tubo que comunica el riñón y la vejiga) o en la vejiga se hace una endolitotripsia, la cual se realiza bajo visión directa por dentro de los conductos urinarios, se ubica la piedra y por ondas de choque o laser aplicados directamente al cálculo, se la rompe y se la extrae. Este es un procedimiento de internación corta y pudiendo regresar el paciente a sus labores en 24 a 72 horas.
Nefrolitotripsia percutánea esto se hace realizando un orificio en la espalda bajo visión radiológica o de ultrasonido para entrar en el embudo renal (pelvis renal), donde luego se localiza por una camarita y se realiza la ruptura y extracción del cálculo. Está indicado en los pacientes con piedras del cáliz inferior o cuando hay una piedra muy grande llamada coraliforme. Este procedimiento puede realizarse en 2 tiempos, el primero que hará el camino (tracto) entre la piel y la cavidad pélvica renal, y el segundo para entrar con la cámara con un equipo rígido o flexible para pulverizar la piedra.
Es necesario realizar un estudio metabólico para poder diagnosticar qué tipo de compuesto químico es el predisponente para formar las piedras y así tratarlo en forma individual.
Debe tomar líquido suficiente como primera medida de prevención.
El estudio metabólico se hace con una muestra de orina que se recolecta por 24 horas y una toma de sangre donde se evalúan los minerales que están causando problemas.
Los pacientes que sí o sí necesitan una evaluación metabólica son:
· Todos los formadores de cálculos de ácido úrico y cistina.
· Formadores de cálculos de calcio con antecedentes de formación de cálculos de calcio.
· Formadores de cálculos de calcio con múltiples cálculos.
· Formadores de cálculos de calcio de difícil tratamiento.
· Niños que forman cálculos de calcio.
· Cualquier paciente con un riñón único que forme cálculos de calcio.
· Formadores de cálculos de calcio con nefrocalcinosis y enfermedades óseas.
· Formadores de cálculos de calcio con enfermedades gastrointestinales.
A veces hay que hacer más de una prueba de estos estudios metabólicos de control para que pueda brindar el pronóstico y estado actual del paciente.
Si usted ha tenido piedras en los riñones debe hacerse un estudio metabólico con lo cual disminuye la frecuencia de aparición de un nuevo cálculo, y como control deberá realizar un ultrasonido renal y vesical mínimo una vez al año.