Alopecia, tipos y tratamiento

Las causas de la Alopecia son múltiples y van desde las genéticas -por predisposición genética o familiar de la persona afectada- a ambientales -por carencias nutricionales en la alimentación o por agresiones externas-.
Para comprender mejor las distintas causas lo mejor es describir los distintos tipos de Alopecia. Básicamente las Alopecias se dividen en dos grandes grupos, Alopecias Cicatriciales y Alopecias no Cicatriciales.
Alopecias Cicatriciales
Son poco frecuentes, pueden ser congénitas, provocadas por ciertos Agentes Infecciosos, originadas por Tumores Malignos que afectan el cuero cabelludo. También pueden provocarse por otras enfermedades de la piel o generales -como el Lupus Eritematoso Cutáneo, la Esclerodermia, el Liquen Plano, la Pseudopelada de Brocq y la Foliculitis Decalvante-. En estos casos, afortunadamente raros, existe destrucción del folículo piloso y fibrosis cicatricial residual, por lo que la recuperación total del cabello es más difícil.
Alopecias no Cicatriciales
Son mucho más frecuentes y en ellas las posibilidades de recuperación son mucho mayores debido a que no hay destrucción definitiva del folículo piloso. Dentro de este grupo las formas más frecuentes son:
Alopecia Areata. Se caracteriza por áreas redondeadas de pérdida de cabello de un tamaño variable. Puede aparecer a cualquier edad, aunque son frecuentes en la infancia. Cuando el proceso afecta a la totalidad del cuero cabelludo se llama Alopecia Areata Universal. A menudo se asocian a procesos autoinmunes especialmente en el tiroides o a situaciones de Estrés Emocional. En este caso lo más adecuado es intervenir prontamente.
Alopecia Androgenética masculina y femenina. Consiste en un afinamiento y pérdida progresiva del cabello de la zona frontoparietal del cuero cabelludo con retroceso de la línea de implantación del cabello (entradas) que es progresivo y puede llegar hasta la zona de la coronilla (vértex). Tiene un carácter claramente familiar, y en las mujeres pueden manifestarse a partir de la menopausia, aunque tanto en hombres como en mujeres pueden presentar síntomas precozmente durante los primeros años de la vida adulta. Se puede prevenir con el tratamiento adecuado si la persona reconoce pronto los primeros síntomas, especialmente si tiene antecedentes familiares de Calvicie.
Alopecia Difusa. Existen dos tipos principales: Efluvio Anágeno y Efluvio Telógeno.
- El Efluvio Anágeno se produce pocos días o semanas tras el agente desencadenante – por ejemplo, administración de quimioterapia antineoplástica- y se puede llegar a perder hasta el 90% del cabello. Son difíciles de prevenir, aunque, el pronóstico es bueno y se puede recuperar totalmente el cabello.
- El Efluvio Telógeno se produce unos meses después del acontecimiento responsable – como un parto o un episodio de Fiebre elevada-, se pierden un centenar de cabellos diarios y se prolonga más en el tiempo pudiendo hacerse crónico. Una variante es el Efluvio Telógeno Estacional, que se produce habitualmente en los meses de otoño tras la exposición del cabello en los meses de verano a agentes externos agresivos.
Tratamientos para la Alopecia
En los casos de Alopecia Areata, los tratamientos van desde los corticoides tópicos o intralesionales a la aplicación de productos aprobados por la FDA y la EMA. Para la Alopecia Androgenética el tratamiento es el uso tópico o intralesional de minoxidil y finasteride en comprimidos a distintas posologías según los casos. En general nuestro mejor consejo es que ante cualquier duda acuda a un Dermatólogo/a de su confianza.