

El Aumento de Mamas o Mamoplastía de Aumento es uno de los procedimientos de cirugía plástica más comunes que se realizan hoy en día tanto por indicación estética, como también para cirugía reparadora

La Mamoplastia de Aumento es el procedimiento quirúrgico más frecuente en cirugía plástica-estética junto a la Liposucción.
La paciente debe tener varias entrevistas con el cirujano antes de pasar por el quirófano, y de esta manera poder valorar objetivamente los riesgos de una intervención que puede realizarse bajo anestesia general, local o sedación.
Es conocido que existen dos formas de implante: anatómica y redonda, sin embargo, el aumento con Prótesis Mamarias puede realizarse mediante tres tipos de incisiones.
Una mezcla de factores físicos y psíquicos son los que empujan a la mujer a realizarse un aumento con Prótesis Mamarias. Esto ayuda a mejorar la Autoestima de dicha mujer, ganar en confianza y seguridad.
Las complicaciones en un Aumento Mamario son raras, aunque pueden existir como en toda cirugía. Las más comunes son el Hematoma o sangrado, la infección, las cicatrices intestéticas o las arrugas en la piel.
La ruptura del implante es un riesgo real, sobre todo en Prótesis antiguas, cuya ruptura puede ser frecuente a los 10 o 15 años. No obstante, con las Prótesis de Gel de Alta Cohesividad este riesgo no existe. La rotación del implante o la contractura capsular son otras de las contraindicaciones.
La mujer que se somete a una Mamoplastia de Aumento debe tener claro que las Prótesis Mamarias son dispositivos artificiales con capacidad de deterioro y ruptura, que pueden precisar su explantación o reemplazo y que por tanto requieren de un control a largo plazo para evitar dichas situaciones.