Cáncer Colorrectal: ¿qué señales pueden ayudarte a detectarlo a tiempo?
Hablar de salud intestinal puede resultar incómodo, pero prestar atención a los cambios que ocurren en nuestro cuerpo puede ayudar a detectar enfermedades de manera oportuna. El Cáncer Colorrectal se desarrolla en el colon o el recto y, en sus primeras etapas, puede no producir síntomas evidentes. Por eso, conocer las señales de alerta y realizar las pruebas de detección recomendadas son dos herramientas importantes para cuidar la salud.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), el Cáncer Colorrectal suele comenzar a partir de un pólipo, una lesión que aparece en la mucosa del intestino grueso. Algunos pólipos pueden evolucionar con el tiempo hasta convertirse en cáncer, por lo que identificarlos y tratarlos puede ayudar a prevenir la enfermedad.
¿Cuáles son las señales que no deberías ignorar?
Uno de los principales retos del Cáncer colorrectal es que los síntomas pueden ser poco específicos y confundirse con problemas digestivos frecuentes. Sin embargo, cuando ciertos cambios son persistentes, es importante consultar con un especialista.
Entre las señales de alerta se encuentran los cambios en el ritmo intestinal, como episodios recurrentes de diarrea o estreñimiento que no son habituales para la persona. También puede aparecer una modificación en la forma o consistencia de las heces.
Otro signo importante es la presencia de sangre en las evacuaciones. El sangrado puede ser visible o no, por lo que una persona puede tener sangre oculta en las heces sin darse cuenta.
También pueden presentarse dolor o molestias abdominales frecuentes, sensación de evacuación incompleta, pérdida de peso sin una causa aparente, cansancio o debilidad. En algunos casos, la anemia puede ser una manifestación relacionada con pérdidas de sangre que no son visibles.
¿Tener estos síntomas significa que tienes Cáncer Colorrectal?
No necesariamente.
La presencia de sangre en las heces, estreñimiento, diarrea o dolor abdominal puede tener muchas otras causas. Algunas enfermedades benignas del aparato digestivo también pueden producir síntomas similares.
Precisamente por eso, la recomendación no es asumir el peor escenario, sino buscar una valoración médica cuando los cambios son persistentes, nuevos o inexplicables. El especialista puede determinar si es necesario realizar estudios adicionales para conocer el origen de los síntomas.
El Cáncer colorrectal también puede aparecer sin síntomas
Esperar a tener molestias para acudir al médico puede ser un problema. El Cáncer colorrectal puede desarrollarse sin síntomas en sus primeras etapas, razón por la cual las pruebas de detección tienen un papel fundamental.
Una de las herramientas utilizadas es la prueba inmunoquímica fecal (FIT), que permite detectar pequeñas cantidades de sangre en las heces que no necesariamente pueden observarse a simple vista.
Un resultado positivo en una prueba FIT no significa automáticamente que exista Cáncer colorrectal. Puede haber otras causas de sangrado, por lo que un resultado positivo debe ser investigado y, de acuerdo con la valoración médica, puede requerir una colonoscopia.
¿A partir de qué edad conviene realizar pruebas de detección?
La edad es uno de los factores relacionados con el riesgo de Cáncer colorrectal. Actualmente, distintas guías recomiendan iniciar el tamizaje en adultos a partir de los 45 años, aunque las indicaciones pueden cambiar dependiendo de los antecedentes personales y familiares de cada persona.
En México, el INCan invita a personas de 45 a 74 años, sin antecedentes personales o familiares que impliquen un riesgo elevado y sin síntomas, a participar en su programa de detección mediante FIT.
Sin embargo, una persona con antecedentes familiares de Cáncer colorrectal o pólipos, enfermedad inflamatoria intestinal o determinados síndromes hereditarios puede necesitar iniciar las evaluaciones antes o realizar estudios con mayor frecuencia.
¿Qué factores pueden aumentar el riesgo?
Además de la edad y los antecedentes familiares, existen factores relacionados con el estilo de vida que pueden influir en el riesgo de desarrollar Cáncer colorrectal.
Entre ellos se encuentran el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de alcohol y una alimentación con alto consumo de carnes rojas o procesadas y bajo aporte de fibra, frutas y verduras.
Esto significa que la prevención también puede comenzar con decisiones cotidianas: mantener actividad física, llevar una alimentación equilibrada, evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol son medidas que forman parte del cuidado integral de la salud.
Escuchar al cuerpo también es prevención
El Cáncer colorrectal no siempre produce síntomas al principio, pero cuando aparecen cambios persistentes en el funcionamiento intestinal, sangrado, dolor abdominal, pérdida de peso inexplicable o cansancio constante, no conviene normalizarlos ni atribuirlos automáticamente a una alteración digestiva menor.
La detección oportuna puede identificar el cáncer en etapas tempranas y también puede encontrar pólipos antes de que evolucionen. Por eso, conocer los factores de riesgo, realizar las pruebas de detección correspondientes y consultar ante señales de alerta son pasos importantes para proteger la salud colorrectal.

