¿Cómo funciona un marcapasos? Descubra todos los detalles
Un paciente con marcapasos puede llevar una vida normal, pero con ciertas restricciones, con esto, el dispositivo tendrá una vida útil más extensa.

En qué consiste un marcapasos
El marcapasos es un instrumento que consiste en un dispositivo que genera corriente (fuente del marcapasos) y una serie de cables que se introducen en las cavidades del corazón: uno para el ventrículo y la aurícula derechos. Habitualmente los marcapasos se ponen en ese mismo lado del corazón.
Casos en los que se recomienda este tratamiento
Es importante explicar que el corazón tiene un sistema de conducción similar al que tenemos en nuestras casas como son los cables de electricidad, de igual manera, el corazón tiene un sistema de cables de electricidad que generan la fuerza para que se contraiga el corazón. En este sentido, se recomienda un marcapasos cuando el sistema de conducción esté fallando.
Las causas más comunes por las que se coloca un marcapasos son:
- Bloqueos Auriculoventriculares: el sistema eléctrico del corazón comienza a fallar y la frecuencia cardíaca se torna lenta, tan lenta que, incluso puede llegar a ser incompatible con la vida
- Arritmias: estas ponen en peligro la vida del paciente, por eso los dispositivos que se utilizan son de alta sensibilidad y tienen la función de mandar descargas al corazón con el fin de frenar la arritmia, y que el paciente se recupere adecuadamente
Colocación del marcapasos
Para colocar un marcapasos es necesario hacerlo en una sala de fluoroscopía, es decir, hemodinámica. El encargado de realizarlo es un cardiólogo especialista en la colocación de ese dispositivo. Después, se hace una punción (de 34 centímetros) sobre la vena subclavia (se encuentra debajo de la clavícula) y se introduce una “camisa”, mediante la cual se desplazan electrodos, primero en el ventrículo y luego en la aurícula.
Una vez realizado lo anterior, se deben hacer pruebas con un ingeniero para saber qué tanta energía está utilizando el marcapasos, porque el cable debe estar en una zona donde produzca la mejor estimulación y gaste el menor consumo de energía para que el marcapasos pueda tener una vida más larga; el promedio de vida del dispositivo es de 8 a 12 años según su tipo. Después de una semana, se retiran los puntos y pasado ese tiempo el paciente regresa a su vida completamente.
¿Qué esperar después de la intervención?
El objetivo del marcapasos es reintegrar a la persona a la que se le instaló el dispositivo a una vida normal, pero con algunas limitaciones, por ejemplo, evitar el contacto con los imanes: si una persona pasa por la sala de un aeropuerto tiene que avisar con antelación que lo trae puesto para que los imanes detectores de metales no dañen el marcapasos.
Sin embargo, los modelos más recientes ya no tienen ese problema, incluso el paciente puede realizarse un estudio de resonancia magnética nuclear sin dañar el dispositivo. Por esta razón, es importante preguntarle al cardiólogo que sigue el caso si el marcapasos que se colocará cuenta con estas virtudes o qué cuidados debe seguir el paciente en caso de no tenerlas.