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Esclerosis múltiple: nuevos lineamientos para el diagnóstico y avances terapéuticos

La esclerosis múltiple no puede diagnosticarse mediante una única prueba específica. Para alcanzar un diagnóstico con mayor precisión es necesario integrar la información clínica con los hallazgos obtenidos mediante resonancia magnética, estudios de laboratorio y análisis del líquido cerebroespinal.

 

Nuevos lineamientos para el diagnóstico de la esclerosis múltiple

Los criterios de McDonald fueron revisados en 2025 e incorporaron nuevos hallazgos que pueden contribuir a una mayor precisión diagnóstica.


Entre los elementos incluidos se encuentra la identificación de una vena en el centro de las lesiones desmielinizantes, así como la presencia de lesiones en anillo con borde paramagnético. También se incorporan las lesiones del nervio óptico como parte de los hallazgos considerados en la evaluación diagnóstica.


En cuanto a los biomarcadores, los nuevos lineamientos agregan la presencia de neurofilamentos kappa de cadena ligera. La incorporación de estos marcadores de imagen y de laboratorio permite contar con más elementos para lograr una mayor precisión en el diagnóstico de la esclerosis múltiple.

 

Avances en el tratamiento de la esclerosis múltiple

En el tratamiento de la Esclerosis Múltiple, los medicamentos conocidos como anti-CD20, que son anticuerpos monoclonales dirigidos contra poblaciones de linfocitos clasificados como CD20, continúan siendo la mejor opción para la mayoría de los pacientes.


La evidencia acumulada a partir de más de 10 años de experiencia con estos medicamentos en la práctica clínica muestra que, después del primer año de uso, la probabilidad de presentar una recaída es prácticamente nula y ocurre únicamente en muy raras ocasiones.

 

Progresión secundaria de la enfermedad

La progresión secundaria puede aparecer después de 10 a 15 años de evolución. Se caracteriza por una progresión lenta que ocurre sin recaídas y puede diagnosticarse tempranamente mediante pruebas sensibles.


Entre estas evaluaciones se encuentran la prueba de símbolos y dígitos, la marcha cronometrada de 25 pies y la prueba de 9 hoyos. Estas herramientas permiten identificar de manera temprana los cambios relacionados con esta fase de la enfermedad.


En un porcentaje menor de los pacientes, los medicamentos anti-CD20 también muestran resultados favorables durante esta etapa. Además, se esperan próximamente nuevos medicamentos destinados a esta fase tardía de la enfermedad para casos muy específicos.

 

Un nuevo panorama para las personas con esclerosis múltiple

Actualmente se cuenta con una mayor precisión para el diagnóstico de la esclerosis múltiple y con medicamentos capaces de inactivar la enfermedad por tiempo indefinido.


Estos avances están modificando los antiguos paradigmas relacionados con la enfermedad y hacen que la discapacidad esté quedando en el olvido, al mismo tiempo que abren nuevas esperanzas para conseguir una mejor calidad de vida para los pacientes.