Lunares vs Melanoma: pon atención a tu piel

Escrito por: Dr. Fernando Cordera González de Cosío
Publicado: | Actualizado: 19/06/2018
Editado por: Top Doctors®

El melanoma es un tumor maligno de la piel y mucosas que se origina de células pigmentadas del cuerpo, el cual es curable si se detecta en etapas tempranas, pero en fases tardías puede ser muy peligroso.

Dr. Fernando Cordera González De Cosío

¿Qué es el melanoma?

El melanoma es un tumor maligno de la piel y mucosas que se origina de células pigmentadas del cuerpo. Estos tumores son curables si se detectan en etapas tempranas, pero en fases tardías pueden ser muy peligrosos. Es imprescindible saber que se presentan como lunares en la piel, por lo que es muy importante saber reconocerlos y tratarlos a tiempo.

El melanoma puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, inclusive en zonas que no están expuestas al sol, que es uno de los principales factores de riesgo para contraer esta enfermedad.

El melanoma puede comenzar con un lunar

El diagnóstico de melanoma se establece mediante una biopsia, generalmente, excisional, es decir, retirando por completo el lunar con márgenes muy pequeños. También, se puede hacer por punción, que consiste en separar a profundidad la lesión, realizando un pequeño agujero en la zona central de ésta. Las guías internacionales no recomiendan la biopsia por rasurado (la cual consiste en quitar la parte superficial del lunar), ya que con este tipo de biopsia se pierde la información de la profundidad de la afección, y ésta es muy valiosa para decidir cómo se va a tratar el padecimiento.

¿Cómo saber si un lunar tiene la probabilidad de ser maligno?

Existe una regla que ayuda a determinar si un lunar tiene más probabilidades de ser maligno y se conoce como el “ABCDE del melanoma”:

  • A Asimetría: Una lesión que es asimétrica tiene más probabilidades de ser maligna que una simétrica.
  • B Bordes irregulares: Un lunar que tiene bordes irregulares tiene más probabilidades de ser maligno que uno con bordes bien definidos.
  • C Colores: Una lesión que tiene dos o más colores tiene más probabilidades de ser maligna que una que tiene solo un color.
  • D Diámetro: Una lesión que mide más de 6 milímetros de diámetro (como la goma de un lápiz), tiene más probabilidades de ser maligna que una que mide menos.
  • E Elevación o Evolución: Una lesión que crece hacia arriba o hacia los lados tiene más probabilidades de ser maligna que una lesión que no crece.

Por lo tanto, si alguien tiene un lunar con dos o más de estas características generalmente se recomienda quitarlo, es decir, hacer una biopsia y mandarlo a análisis en patología. También al retirarlo se frena la progresión de un lunar o nevo que, en un primer momento, puede ser benigno y que, con el tiempo, pueda convertirse en un melanoma.

Factores de riesgo que favorecen la presencia de melanoma

El principal factor de riesgo para desarrollar este padecimiento es la exposición solar. Además, las personas con piel blanca tienen un riesgo de melanoma mayor que las personas con piel morena. Asimismo, los individuos que desarrollan vesículas o “burbujas de agua” cuando se exponen al sol también están en un mayor riesgo de adquirir esta enfermedad.

Hablando del tratamiento

Una vez que se hace una biopsia,  ésta se manda a analizar a patología y, el patólogo, quien debe ser experto en la materia, le pone varios apellidos al melanoma, que incluyen: subtipo histológico, nivel Clark (grado de invasión), nivel Breslow (profundidad en milímetros), ulceración, mitosis (células en división), invasión linfática y perivascular, entre otros. Toda esta información ayuda a determinar cómo va a tratarse el tumor.   

Después de establecer el diagnóstico de melanoma, el factor pronóstico más importante para definir el tratamiento es la profundidad. Hay estudios en diferentes partes del mundo con miles de pacientes, a partir de los cuales se han estudiado los márgenes que deben utilizarse para hacer la resección de melanoma, y las recomendaciones dadas son las siguientes:

  • Lesiones in situ (no invasoras) son tratadas con márgenes de 5 mm.
  • Lesiones que miden menos de 1 mm de profundidad son tratadas con márgenes de 1 cm.
  • Lesiones que miden más de 1 mm de profundidad son tratadas con márgenes de 2 cm.

En ocasiones ese tratamiento es sencillo e inclusive se puede hacer bajo anestesia local en el consultorio. En otras, el procedimiento se realiza de acuerdo al sitio anatómico o a los márgenes indicados, es necesario llevar a cabo la operación en el quirófano y, a veces, se colocan colgajos cutáneos locales o injertos de piel para cubrir el defecto.

Y qué sucede con los ganglios

El melanoma es un tumor que tiende a irse a los ganglios, por lo tanto, hoy en día, se recomienda realizar una biopsia de ganglio centinela para cualquier lesión que tenga un Breslow (profundidad) mayor de 0.75 mm.

Pero, ¿qué es la biopsia de ganglio centinela para melanoma?

En el pasado, los médicos quitaban con cirugía todos los ganglios de la zona que drenaba la piel en la cual estaba el melanoma (generalmente la ingle o la axila). Ahora, ya desde hace más de 10 años, lo que recomiendan las guías internacionales es hacer una biopsia de ganglio centinela en la que se quitan solo uno o dos ganglios que proporcionan al especialista la misma información, pero se reducen mucho las complicaciones que se presentaban al quitar todos los ganglios.

El procedimiento de la biopsia de ganglio centinela consiste en inyectar un material radioactivo y un colorante azul especial alrededor de la piel donde está el melanoma.  Estas sustancias en cuestión de minutos migran a uno o dos ganglios en la región linfática, en donde drena la piel donde está la lesión. Después, en el quirófano, con un aparato especial que detecta el material radioactivo se identifica y se retiran solo uno o dos ganglios y se mandan analizar a patología. Este procedimiento indica si el melanoma se ha extendido a los ganglios linfáticos y esto puede cambiar el manejo. 

Si en patología se determina que el ganglio está sin tumor ahí termina la operación. Por otra parte, si el ganglio resulta tener células malignas, los médicos infieren que otros ganglios pueden estar involucrados y, en ocasiones, está indicado retirar todos los ganglios de la zona.

Lo anterior, es una técnica específica para el tratamiento del melanoma que requiere de tecnología especial y de un cirujano oncólogo con experiencia en la realización de la misma y no puede efectuarse en cualquier hospital. En manos expertas, este ganglio centinela es una técnica sencilla con baja morbilidad, que ofrece muchos datos sobre el estadio del tumor y ayuda a determinar si el paciente requiere recibir tratamiento adicional o no.

El tratamiento después de la cirugía

La mayor parte de los pacientes que tienen melanoma en etapas tempranas son curados con la cirugía y no requieren ningún tratamiento adicional. Las personas que tienen tumores más profundos o con ganglios positivos para metástasis de melanoma pueden beneficiarse de recibir otros tratamientos adicionales.

Anteriormente se intentaron varios agentes de quimioterapia y probaron no ser muy útiles para el tratamiento del melanona. Sin embargo, en años recientes se han desarrollado tratamientos biológicos, conocidos con el nombre de inmunoterapia, que han demostrado ser más efectivos y menos tóxicos que la quimioterapia sistémica. Adicionalmente, para pacientes cuya lesión tiene una mutación en el gen BRAF, se utiliza un agente llamado vemurafenib, el cual también puede ser altamente efectivo para tratar esta enfermedad.

Los cuidados del paciente después del tratamiento quirúrgico

Generalmente, todo paciente que ha tenido melanoma requiere revisión dermatológica completa por lo menos una vez al año. Para personas que tuvieron melanomas más profundos se debe hacer un seguimiento más estrecho, por medio de exámenes de la piel y de las regiones linfáticas cada 3 a 6 meses.

Además, si se detecta alguna lesión pigmentada nueva sospechosa para melanoma (ya sea uno nuevo o uno recurrente), esta debe de ser atendida de inmediato; ya que puede ser un tumor agresivo.En algunos individuos se indica la realización de un estudio de imagen llamado PET (tomografía por emisión de positrones),  en el cual se revisa todo el cuerpo y se puede detectar un tumor en áreas del cuerpo que no son visibles por examen físico.

La prevención primero

Para evitar la aparición del melanoma, las personas deben de moderar su exposición al sol. Si uno va a estar expuesto al sol, es muy interesante utilizar bloqueador solar de al menos 15 SPF, también usar camisas de manga larga, lentes para el sol y evitar conseguir un bronceado. Los salones de bronceado son especialmente peligrosos y deben de evitarse. Muchos melanomas se originan de lunares o nevos que inicialmente eran benignos y que, con el tiempo, cambian, convirtiéndose en tumores malignos. Por ello, es muy importante estar al pendiente de la regla del ABCDE, aquí descrita.

Acudir con el especialista

El manejo del melanoma debe de hacerse por médicos especialistas en el padecimiento, lo cual incluye la revisión de un equipo multidisciplinario en el que intervienen: un dermatólogo, un patólogo, un cirujano oncólogo y, en ocasiones, un oncólogo médico y un radiólogo oncólogo. Esto con el objetivo de asegurar su cura, además de evitar que el padecimiento pase a etapas avanzadas que pongan en peligro la vida.

Es importante aclarar que, el tratamiento de esta enfermedad está en constante evolución, como lo demuestra el rápido desarrollo de agentes de inmunoterapia, que cada vez son menos tóxicos y más efectivos y, por lo tanto, es muy importante atenderse con un especialista que esté al corriente con los procedimientos más actuales para este padecimiento. 

 

 

 

 

Por Dr. Fernando Cordera González de Cosío
Cirugía Oncológica

El Dr. Fernando Cordera González de Cosío es un experimentado Cirujano Oncólogo con formación en instituciones de alto prestigio como la Clínica Mayo Rochester, Fox Chase Cancer Center de Filadelfia, EITS en Francia y Memorial Sloan Kettering de Nueva York.

Su trayectoria se ha desarrollado principalmente en USA y México. Actualmente ejerce como Cirujano Oncólogo en el Centro Médico ABC y en el Hospital Ángeles Lomas.

Cuenta con más de 20 años de experiencia siendo experto en el tratamiento y diagnóstico del Cáncer de mama, Cáncer de Tiroides, Cirugía Oncológica cabeza y cuello, Melanoma, Sarcoma, entre otros.

Asimismo, es Presidente de la Práctica Médica Grupal de Cirugía Oncológica del Centro Médico ABC en la Ciudad de México.
Está Certificado por el American Board of Surgery, el Consejo Mexicano de Cirugía General y el Consejo Mexicano de Oncología.

Su aportación a la investigación y formación de acuerdo a su especialidad es extensa; cuenta con más de 10 años de experiencia en intervenciones como profesor y ponente en cursos, congresos y simposios a nivel nacional e internacional.

Ha publicado más de 45 artículos médicos a nivel nacional e internacional. En el 2004 fue galardonado con el Kaare K. Nygaard Award de la Clínica Mayo para Outstanding Surgical Research Achievement y en el 2009 recibió otro premio, el Prize to the Medical Achievement for a Better Life por la Organización Internacional para la Capacitación e Investigación Médica.

Gracias a esto el Dr. González de Cosío es reconocido como uno de los mejores especialistas en Cirugía Oncológica de la Ciudad de México.

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