Dr. Luis Ángel Arredondo Navarro
Neurocirujano y Neurocirujano Pediátrico Cita sujeta a confirmación
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La Espina Bífida es un defecto congénito del cerebro, la columna vertebral o de la médula espinal que está causado por anomalías del tubo neural (estructura embrionaria que a la larga se convierte en el cerebro y en la médula espinal del feto, así como en los tejidos que los contienen).

Suele producirse en el primer mes de Embarazo y se caracteriza por no cerrarse del todo la columna vertebral.
Diferenciamos dos tipos de Espina Bífida:
Esta patología puede ser leve o grave, dependiendo del tamaño, ubicación y complicaciones. Normalmente, cuantas más vértebras afectadas, más grave será el pronóstico y las consecuencias que pueda tener, entre las que se encuentran:
Los síntomas de la Espina Bífida no son iguales en todos los pacientes; algunos necesitan aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas; otros tienen Problemas Urinarios e Intestinales; Hidrocefalia, etc.
La Espina Bífida se puede detectar durante el Embarazo a través de tres pruebas:
Para confirmar la Espina Bífida (oculta) tras el nacimiento, pueden realizarse diferentes pruebas, como:
No se conocen las causas de los defectos del tubo neural, pero se conocen diferentes factores de riesgo, tales como Obesidad, Diabetes mal controlada y ciertos medicamentos para las Convulsiones. Asimismo, se cree que se presenta de forma hereditaria.
Tomar ácido fólico (se encuentra en la mayoría de los suplementos multivitamínicos) puede reducir el riesgo de tener un bebé con Espina Bífida.
El tratamiento de la Espina Bífida dependerá de la gravedad del caso. Es posible que la oculta no precise tratamiento, pero otros tipos sí.
El tratamiento principal es la Cirugía, y puede realizarse antes del nacimiento (Cirugía Fetal), concretamente antes de la semana 26 de Embarazo.
Hay que tener en cuenta que la función nerviosa del bebé con Espina Bífida puede empeorar tras el nacimiento si no se trata.
El especialista que suele tratar la Espina Bífida es el Neurólogo.