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Lesiones de Cartílago

¿Qué son las Lesiones de cartílago?

Las lesiones de cartílago son alteraciones que afectan el tejido firme y flexible que recubre la superficie de los huesos dentro de las articulaciones. Este tejido, conocido como cartílago articular, permite que los huesos se deslicen entre sí con poca fricción y ayuda a absorber y distribuir las cargas durante el movimiento.


El cartílago tiene una capacidad limitada para regenerarse porque carece de vasos sanguíneos y de una respuesta reparadora comparable a la de otros tejidos. Por este motivo, algunas lesiones pueden progresar y favorecer el desarrollo de artrosis, especialmente cuando afectan una superficie articular importante o se acompañan de otras lesiones, como daños de meniscos o ligamentos.


Las lesiones de cartílago pueden aparecer en diferentes articulaciones, aunque son particularmente frecuentes en rodilla, cadera, tobillo y hombro. Su gravedad depende de factores como el tamaño, profundidad y localización de la lesión, la edad de la persona, su nivel de actividad física y la presencia de alteraciones articulares asociadas.


No todas las lesiones de cartílago requieren cirugía. En muchos casos, el tratamiento se determina de manera individualizada después de conocer el origen y extensión del daño.



Tipos de Lesiones de cartílago

Las lesiones pueden clasificarse de acuerdo con su origen y características.


Lesiones traumáticas

Se producen después de un golpe, caída, torsión o accidente. Pueden aparecer durante la práctica deportiva y afectar una zona localizada del cartílago.


En ocasiones, el traumatismo también provoca lesiones de los ligamentos, meniscos o huesos que rodean la articulación.


Lesiones por sobrecarga

Son consecuencia de movimientos repetitivos o de una carga excesiva sobre la articulación. Pueden presentarse en personas que practican deportes de alto impacto o realizan determinadas actividades laborales.


Lesiones degenerativas

Se relacionan con el desgaste progresivo del cartílago y forman parte de enfermedades como la artrosis. El daño puede avanzar gradualmente hasta provocar un estrechamiento del espacio articular y contacto entre las superficies óseas.


Lesiones osteocondrales

Afectan tanto al cartílago como al hueso que se encuentra inmediatamente debajo de este. Pueden producirse por traumatismos o por determinados trastornos articulares.


Defectos focales del cartílago

Son áreas localizadas de pérdida o deterioro del cartílago que pueden aparecer sin que toda la articulación presente un desgaste generalizado. Su tratamiento puede ser diferente al de la artrosis avanzada.


También pueden clasificarse según su profundidad, desde lesiones superficiales hasta defectos que afectan todo el espesor del cartílago y llegan al hueso subcondral.


Pronóstico de la enfermedad

El pronóstico es variable y depende principalmente de la extensión y localización de la lesión, así como de la causa que la originó.


Una lesión pequeña y localizada, especialmente en una persona joven y físicamente activa, puede controlarse adecuadamente mediante tratamiento conservador o procedimientos destinados a favorecer la reparación del tejido.


En cambio, las lesiones extensas, profundas o asociadas a inestabilidad articular pueden evolucionar hacia un deterioro progresivo de la articulación. El riesgo es mayor cuando existe sobrepeso, alteración de la alineación de la extremidad, lesiones ligamentarias o meniscales y actividad física de alto impacto.


El cartílago dañado no siempre se regenera por sí solo, por lo que la evaluación temprana permite determinar si es necesario intervenir antes de que el deterioro sea mayor.


Síntomas de las Lesiones de cartílago

Los síntomas dependen de la articulación afectada y del tipo de lesión. Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Dolor articular, especialmente durante la actividad física.
  • Inflamación o aumento de volumen de la articulación.
  • Rigidez después de permanecer en reposo.
  • Sensación de roce o chasquido durante el movimiento.
  • Disminución del rango de movilidad.
  • Sensación de bloqueo o atrapamiento de la articulación.
  • Inestabilidad o sensación de que la articulación "cede".
  • Dificultad para realizar actividades deportivas o cotidianas.


En algunas lesiones focales, el dolor puede aparecer únicamente al realizar determinados movimientos o al someter la articulación a cargas específicas.


La presencia de dolor intenso después de un traumatismo, incapacidad para apoyar una extremidad, inflamación importante o bloqueo articular requiere una valoración médica.


Pruebas médicas para diagnosticar

El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y una exploración física de la articulación. El especialista evalúa el dolor, movilidad, estabilidad, inflamación y posibles lesiones asociadas.


Dependiendo del caso, pueden solicitarse:


Radiografías

Permiten valorar los huesos, la alineación articular y signos indirectos de desgaste. Sin embargo, el cartílago no se observa directamente en una radiografía convencional.


Resonancia magnética

Es uno de los estudios más importantes para evaluar las lesiones de cartílago, ya que permite visualizar el cartílago articular, el hueso subcondral, los meniscos, ligamentos y otros tejidos blandos.


Algunas técnicas avanzadas de resonancia pueden proporcionar información adicional sobre la composición y calidad del cartílago.


Tomografía computarizada

Puede ser útil para valorar con gran detalle el hueso y determinadas lesiones osteocondrales, especialmente cuando se necesita información anatómica complementaria.


Artroscopia

La artroscopia permite observar directamente el interior de la articulación mediante una pequeña cámara. Además de utilizarse para confirmar determinadas lesiones, puede emplearse durante el mismo procedimiento para realizar un tratamiento.


¿Cuáles son las causas de las Lesiones de cartílago?

Existen múltiples causas. Las más habituales incluyen:

  • Traumatismos y accidentes.
  • Lesiones deportivas.
  • Movimientos repetitivos y sobrecarga articular.
  • Desgaste asociado al envejecimiento.
  • Artrosis.
  • Alteraciones en la alineación de las extremidades.
  • Inestabilidad articular.
  • Lesiones de meniscos o ligamentos.
  • Sobrepeso u obesidad, que incrementan la carga mecánica sobre determinadas articulaciones.
  • Algunas enfermedades inflamatorias o metabólicas.
  • Alteraciones congénitas o del desarrollo.


En determinadas personas, varios factores pueden actuar simultáneamente. Por ejemplo, una lesión deportiva previa puede alterar la mecánica de una articulación y favorecer un desgaste progresivo años después.


¿Se pueden prevenir?

No todas las lesiones de cartílago pueden prevenirse, especialmente aquellas relacionadas con traumatismos inevitables, edad o determinadas enfermedades. Sin embargo, es posible reducir el riesgo y retrasar el deterioro articular mediante algunas medidas.


Mantener un peso saludable disminuye la carga sobre articulaciones como las rodillas y las caderas. También es recomendable fortalecer los músculos que rodean las articulaciones y mantener una buena movilidad y condición física.


En el deporte, una adecuada técnica, preparación física progresiva y recuperación después del ejercicio pueden ayudar a disminuir el riesgo de lesiones. También es importante utilizar el equipo de protección correspondiente cuando la actividad lo requiera.


Las lesiones articulares deben recibir atención médica adecuada. Ignorar un problema de meniscos, ligamentos o alineación puede favorecer posteriormente el deterioro del cartílago.


Tratamientos para las Lesiones de cartílago

El tratamiento depende del tipo y grado de lesión, los síntomas, la edad, las actividades de la persona y el estado general de la articulación.


Tratamiento conservador

En lesiones leves o determinados casos degenerativos puede recomendarse:

  • Modificación temporal de las actividades que provocan dolor.
  • Fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento.
  • Trabajo de movilidad y control neuromuscular.
  • Reducción de peso cuando existe sobrepeso.
  • Medicamentos analgésicos o antiinflamatorios cuando están indicados.
  • Adaptación de la actividad deportiva.


La fisioterapia puede ser especialmente importante para mejorar la función de la articulación y reducir las cargas que favorecen la progresión de la lesión.


Infiltraciones

En pacientes seleccionados pueden utilizarse infiltraciones intraarticulares para controlar el dolor y mejorar temporalmente los síntomas.


Dependiendo de la situación clínica, pueden emplearse diferentes sustancias.


Su indicación debe individualizarse y no debe interpretarse como una forma garantizada de regenerar el cartílago.


Cirugía de reparación o restauración del cartílago

Cuando existe una lesión focal importante, especialmente en pacientes jóvenes o activos, pueden considerarse procedimientos como:

  • Microfracturas, que estimulan una respuesta reparadora del hueso subcondral.
  • Implantación de condrocitos autólogos, mediante técnicas específicas destinadas a restaurar defectos seleccionados.
  • Trasplante osteocondral autólogo, que utiliza tejido del propio paciente.
  • Trasplante osteocondral de donante, indicado en determinados defectos de mayor tamaño.
  • Técnicas de reparación y restauración del cartílago asistidas por diferentes biomateriales.


La elección depende de las características del defecto y de la articulación afectada.


Reemplazo articular

Cuando el cartílago presenta un deterioro extenso asociado a artrosis avanzada y existe dolor importante con pérdida de función, puede ser necesario considerar una cirugía de reemplazo articular, como la prótesis de rodilla o cadera.


Por ello, una lesión de cartílago no significa automáticamente que el paciente necesite una prótesis. El objetivo es preservar la articulación siempre que las condiciones clínicas lo permitan.


¿Qué especialista trata las Lesiones de cartílago?

El especialista principal es el traumatólogo y ortopedista, particularmente aquel con experiencia en cirugía articular, medicina deportiva, artroscopia y procedimientos de preservación o restauración del cartílago.


Dependiendo del origen y gravedad de la lesión, también pueden participar:

  • Especialistas en Medicina del Deporte, especialmente en personas físicamente activas.
  • Fisioterapeutas, para la rehabilitación y recuperación funcional.
  • Especialistas en Rehabilitación, cuando existe una limitación funcional importante.
  • Reumatólogos, si existe una enfermedad inflamatoria o autoinmune asociada.
  • Especialistas en Traumatología Pediátrica, cuando las lesiones afectan a niños o adolescentes.


Una valoración especializada permite determinar si el objetivo debe ser disminuir los síntomas, reparar el defecto, preservar la articulación o, cuando el daño es avanzado, reemplazarla. La detección y tratamiento oportunos son fundamentales para conservar la función articular durante el mayor tiempo posible.