Dra. Eva Rossana Santana Alas
Oftalmología con Alta Especialidad en Vítreo y Retina Cita sujeta a confirmación
La Oclusión Venosa o Vascular es la segunda causa en frecuencia de Patología Vascular de la Retina después de la Retinopatía Diabética. Se trata de una obstrucción o dilatación total o parcial de las venas que sacan la sangre y otros fluidos dentro de la retina. Cuando este líquido se acumula en la mácula (la parte central de la retina responsable de la visión central), la visión se vuelve borrosa. Es lo que se conoce como encharcamiento (Edema) del tejido retiniano.

Existen dos tipos de Oclusión Venosa:
La Oclusión Vascular Retiniana suele estar provocada por el endurecimiento de las arterias (Arterioesclerosis), así como por la formación de un coágulo de sangre.
La obstrucción de las venas más pequeñas o ramas venosas de la retina ocurre cuando las arterias retinianas se han engrosado o endurecido (cruces arteriovenosos) y por tanto ejercen presión sobre una vena retiniana.
El paciente percibe borrosidad o pérdida repentina de la visión que empeora con el paso de los días de forma indolora. Existen casos en los que esta pérdida de visión no es gradual sino de forma casi inmediata.
Si la vena obstruida es la vena central de la retina, más severa será la Pérdida de la Visión. Si la obstrucción es parcial, el pronóstico visual dependerá de la zona afectada y su proximidad a la mácula.
En este caso, si la mácula se ve afectada, la Pérdida de Visión del paciente será importante. Es esencial consultar a la mayor brevedad con un Oftalmólogo especialista en retina para valorar el cuadro.
Los tipos de tratamientos más frecuentes para una Oclusión Vascular Retiniana son los siguientes:
Para prevenir una Oclusión Venosa de la Retina y, por tanto, deben tener en cuenta aquellos pacientes que sufran generalmente de enfermedades que afecten a los vasos sanguíneos son:
Para mayor control en esta patología es recomendable asistir con un Oftalmólogo.