

Es un tumor que crece en la silla turca donde se encuentra la glándula hipófisis y es el tercer tipo de tumor más frecuente en el sistema nervioso central.
Los adenomas de hipófisis se dividen en tumores que producen hormonas y los que no producen hormonas, los que producen hormonas pueden
ser responsables de enfermedades como el gigantismo u otras conocidas como acromegalia o Cushing; se diagnostican porque provocan:
Mientras que los tumores que no producen hormonas se manifiestan cuando el tumor crece y comprime el nervio que nos da la visión, provocando alteraciones en la visión periférica; aquí es cuando el paciente acude al oftalmólogo o al neurólogo quien efectúa el diagnóstico.
Hasta el momento no se tiene conocimiento de los factores de riesgo que lo desencadenan y puede presentarse a cualquier edad.
El tratamiento consiste en la remoción quirúrgica del tumor, la mayoría de las veces es por la vía nasal aunque eso depende del tamaño del tumor y de los conocimientos del neurocirujano. Esta es la técnica más moderna, la cual consiste en introducir a través de la nariz un lente y un taladro de alta velocidad para llegar justo debajo del tumor, realizar una ventana y poderlo extraer de manera mínimamente invasiva.
La cirugía endoscópica para tratar adenomas de hipófisis es una técnica mínimamente invasiva, segura y muy cómoda en manos de personal médico experto.