Cirugía endoscópica transesfenoidal para tumores de hipófisis (PitNET): ¿cómo prepararse antes del procedimiento?
La Cirugía Endoscópica Transesfenoidal es actualmente el tratamiento de elección para muchos pacientes con tumores neuroendocrinos pituitarios (PitNET), anteriormente conocidos como adenomas de hipófisis. Este abordaje de mínima invasión permite acceder a la glándula hipófisis a través de la nariz, sin realizar incisiones visibles, ofreciendo una recuperación más rápida y menores complicaciones en comparación con las técnicas tradicionales.
Sin embargo, para obtener los mejores resultados quirúrgicos y disminuir riesgos, es indispensable realizar una evaluación preoperatoria completa que permita conocer el estado general del paciente y planificar la intervención de forma personalizada.
¿Quiénes son candidatos a una cirugía endoscópica transesfenoidal?
Generalmente, este procedimiento está indicado en pacientes con PitNET no funcionales mayores de un centímetro que comprimen o contactan el quiasma óptico, así como en la mayoría de los tumores hipofisarios funcionales, con excepción de los prolactinomas, que habitualmente responden al tratamiento médico.
El objetivo de la cirugía es retirar la mayor cantidad posible del tumor, aliviar la compresión sobre estructuras importantes como los nervios ópticos y preservar la función hormonal de la hipófisis.
Evaluación visual: un paso fundamental antes de la cirugía
Uno de los estudios más importantes antes del procedimiento es la campimetría o prueba de campo visual.
Muchos tumores hipofisarios de gran tamaño comprimen el quiasma óptico, provocando una pérdida progresiva de la visión periférica conocida como hemianopsia bitemporal.
Documentar esta alteración antes de la cirugía permite valorar objetivamente el grado de afectación visual y comparar posteriormente la recuperación obtenida tras la resección del tumor.
Perfil hormonal completo: evaluar la función de la hipófisis
La hipófisis es una glándula responsable de regular múltiples funciones hormonales del organismo, por lo que conocer su funcionamiento antes de la cirugía es indispensable.
Por ello, todos los pacientes deben realizarse un perfil hormonal completo, ya que alrededor del 30 % de los pacientes pueden presentar algún grado de alteración en la función hipofisaria después del procedimiento.
En caso de detectar enfermedades como hipotiroidismo, estas deberán corregirse antes de la cirugía, ya que un adecuado control hormonal favorece una recuperación más segura y disminuye posibles complicaciones relacionadas con la anestesia.
Estudios preoperatorios generales
Además de la evaluación endocrinológica y oftalmológica, todo paciente deberá contar con los estudios preoperatorios habituales, entre ellos:
- Biometría hemática.
- Química sanguínea.
- Tiempos de coagulación.
- Radiografía de tórax.
- Electrocardiograma.
Estos estudios permiten identificar alteraciones que deban corregirse antes de ingresar al quirófano.
La importancia de la valoración por Medicina Interna
Una parte esencial de la preparación quirúrgica es la evaluación realizada por un médico internista certificado.
Este especialista revisa todos los estudios preoperatorios, identifica enfermedades asociadas como hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares y determina el riesgo quirúrgico individual de cada paciente.
Asimismo, establece las recomendaciones necesarias para optimizar el estado de salud antes de la cirugía y confirma que los beneficios del procedimiento superen los riesgos potenciales.
¿Qué sucede con los medicamentos habituales?
Es fundamental informar al equipo médico sobre todos los medicamentos que el paciente utiliza.
Aquellos que reciben anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios deberán suspenderlos únicamente bajo supervisión médica y con el tiempo de anticipación adecuado para disminuir el riesgo de sangrado durante la cirugía.
En pacientes con alto riesgo de trombosis puede ser necesario realizar un puente terapéutico, sustituyendo temporalmente estos medicamentos por anticoagulantes de acción corta, como la enoxaparina, bajo vigilancia hospitalaria.
¿Cómo es la preparación el día de la cirugía?
El día del procedimiento es necesario cumplir con un ayuno mínimo de ocho horas.
Previo al ingreso al quirófano, el personal de enfermería realizará diversas medidas de seguridad, entre ellas:
- Colocación de medias de compresión para disminuir el riesgo de trombosis.
- Instalación de un acceso venoso periférico.
- Administración de antibiótico profiláctico aproximadamente 30 minutos antes de iniciar la cirugía.
En la mayoría de los casos también se administra una dosis de hidrocortisona, con excepción de los pacientes con PitNET funcional productor de ACTH, en quienes el manejo hormonal requiere consideraciones especiales.
Una adecuada preparación mejora la seguridad quirúrgica
Cada paciente presenta características particulares, por lo que la planificación preoperatoria siempre debe individualizarse.
No obstante, realizar una evaluación integral, corregir alteraciones hormonales, controlar enfermedades asociadas y seguir cuidadosamente las indicaciones médicas permite reducir complicaciones y aumentar las probabilidades de éxito de la cirugía endoscópica transesfenoidal.
La preparación adecuada comienza mucho antes de entrar al quirófano y constituye uno de los pilares más importantes para lograr una recuperación segura y una mejor calidad de vida después del tratamiento.

