¿Qué es la Deformidad de la Pared Torácica?
La Deformidad de la Pared Torácica es una anomalía estructural que afecta los huesos y cartílagos del esternón y las costillas. Puede manifestarse de distintas maneras, siendo las más comunes:
- Pectus Excavatum: una presión en el centro del tórax
- Pectus Carinatum: una prominencia anormal del esternón hacia afuera
- Síndrome de Poland: falta de desarrollo de los músculos pectorales y costillas en un lado del tórax
Pronóstico de la enfermedad
El pronóstico depende de la gravedad de la deformidad. En la mayoría de los casos, la condición no es grave y es más un problema estético que funcional. Sin embargo, en situaciones más severas, puede afectar la función respiratoria y cardiovascular, lo que requiere intervención médica.
Síntomas de la Deformidad de la Pared Torácica
Los síntomas varían según el tipo y la severidad de la deformidad, e incluyen:
- Cambios visibles en la forma del tórax
- Dificultad para respirar o sensación de opresión
- Fatiga rápida al hacer ejercicio
- Dolor torácico ocasional
- Problemas de Autoestima debido a la apariencia del pecho
Pruebas médicas para diagnosticarlas
El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y pruebas de imagen, tales como:
- Radiografía de Tórax: para evaluar la estructura ósea
- Tomografía Computarizada (TC): ofrece una imagen tridimensional detallada
- Pruebas de Función Pulmonar: para medir la capacidad respiratoria
- Ecocardiograma: en casos donde se sospecha compromiso cardiaco
¿Cuáles son las causas?
Las Deformidades Torácicas pueden ser congénitas o adquiridas. Algunas de las causas incluyen:
- Factores genéticos: se ha observado una predisposición familiar
- Trastornos del Crecimiento del Cartílago Costal: puede generar una formación anormal del esternón y las costillas
- Síndromes asociados: como el Síndrome de Marfan o el Síndrome de Poland
¿Se puede prevenir?
No existe una forma definitiva de prevenir estas deformidades, ya que muchas son de origen genético. Sin embargo, un diagnóstico temprano y un seguimiento médico adecuado pueden ayudar a evitar complicaciones funcionales.
Tratamientos
El tratamiento varía según la severidad y el impacto en la salud del paciente:
- Observación: en casos leves sin síntomas, se recomienda el monitoreo periódico
- Ejercicios y Fisioterapia: para fortalecer los músculos del pecho y mejorar la postura
- Ortesis (Braces): en Pectus Carinatum, los dispositivos de compresión pueden corregir la deformidad con el tiempo
- Cirugía: Técnica de Nuss y Técnica de Ravitch
¿Qué especialista lo trata?
El manejo de la Deformidad de la Pared Torácica requiere un equipo multidisciplinario, que puede incluir:
- Cirujano Torácico: especialista en procedimientos quirúrgicos del tórax
- Neumólogo: evalúa la función pulmonar
- Cardiólogo: en casos con impacto cardiovascular
- Ortopedista: para deformidades relacionadas con el desarrollo óseo
- Fisioterapeuta: para mejorar la postura y fortalecer la musculatura