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Rizotomía Dorsal Selectiva

¿Qué es?

La rizotomía dorsal selectiva (RDS) es un procedimiento neuroquirúrgico utilizado para reducir la espasticidad muscular, una condición caracterizada por el aumento anormal del tono muscular y la rigidez de los músculos. Esta técnica consiste en la sección selectiva de determinadas fibras nerviosas sensitivas (raíces dorsales) de la médula espinal que contribuyen a la espasticidad.


Se emplea principalmente en pacientes con parálisis cerebral espástica, aunque también puede indicarse en otros trastornos neurológicos que cursan con espasticidad severa y limitación funcional.


¿Por qué se realiza?

La rizotomía dorsal selectiva se realiza con el objetivo de disminuir la espasticidad permanente que afecta la movilidad, la postura y la calidad de vida del paciente.


Está indicada especialmente cuando la rigidez muscular:

  • Dificulta la marcha o la movilidad.
  • Limita la independencia en las actividades diarias.
  • Provoca dolor o fatiga muscular.
  • Interfiere con la rehabilitación física.
  • Favorece la aparición de deformidades ortopédicas progresivas.


Los candidatos ideales suelen ser niños con parálisis cerebral espástica que conservan una adecuada fuerza muscular y potencial funcional para beneficiarse de la rehabilitación posterior.


¿En qué consiste?

La intervención se realiza bajo anestesia general.


Durante el procedimiento, el neurocirujano accede a la parte inferior de la médula espinal mediante una pequeña apertura en las vértebras lumbares. Posteriormente identifica las raíces nerviosas sensitivas responsables de transmitir señales que favorecen la espasticidad.


Mediante monitorización neurofisiológica intraoperatoria se estimulan las raíces nerviosas para determinar cuáles generan respuestas musculares anormales. Una vez identificadas, se secciona selectivamente una parte de estas fibras nerviosas, preservando aquellas que cumplen funciones normales.


Al disminuir los impulsos nerviosos que provocan la contracción excesiva de los músculos, se logra una reducción significativa y permanente de la espasticidad.


La cirugía suele durar entre 3 y 5 horas, dependiendo de cada caso.


Preparación para el procedimiento

Antes de realizar una rizotomía dorsal selectiva es necesaria una valoración multidisciplinaria que incluye:

  • Evaluación por Neurocirugía Pediátrica o Neurocirugía Funcional.
  • Valoración neurológica completa.
  • Estudio de la marcha y función motora.
  • Evaluación por Medicina Física y Rehabilitación.
  • Valoración ortopédica cuando existe deformidad musculoesquelética.
  • Estudios de imagen y exámenes preoperatorios.


Asimismo, se analiza la capacidad del paciente para participar en un programa intensivo de rehabilitación posterior, considerado fundamental para obtener buenos resultados.


Cuidados tras la intervención

Después de la cirugía el paciente permanece hospitalizado durante varios días para control médico y manejo del dolor.

Los cuidados posteriores incluyen:

  • Reposo inicial supervisado
  • Control del dolor y vigilancia neurológica
  • Inicio progresivo de movilización
  • Fisioterapia intensiva y prolongada
  • Programas de fortalecimiento muscular
  • Reeducación de la marcha y la postura
  • Seguimiento periódico por Neurocirugía y Rehabilitación


La rehabilitación es una parte esencial del tratamiento y puede extenderse durante meses para maximizar los beneficios funcionales de la intervención.


Alternativas a este tratamiento

Dependiendo de la causa y la gravedad de la espasticidad, existen otras opciones terapéuticas que pueden utilizarse de forma aislada o complementaria:

Toxina botulínica (Botox)

Permite disminuir temporalmente la espasticidad en grupos musculares específicos mediante infiltraciones periódicas.

Bomba intratecal de baclofeno

Consiste en la implantación de un dispositivo que administra baclofeno directamente en el líquido cefalorraquídeo para controlar la espasticidad generalizada.

Neuromodulación y estimulación eléctrica funcional

Técnicas avanzadas que emplean impulsos eléctricos para mejorar el control motor y optimizar la función neuromuscular.

Cirugía ortopédica correctiva

Indicada cuando existen contracturas musculares o deformidades óseas secundarias a la espasticidad prolongada.

Programas avanzados de rehabilitación robótica

Incluyen exoesqueletos, entrenamiento asistido por robots y sistemas de realidad virtual para mejorar la marcha y la función motora.

La elección del tratamiento dependerá de la edad del paciente, el grado de espasticidad, la causa subyacente y los objetivos funcionales.


¿Qué especialista lo realiza?

La rizotomía dorsal selectiva es realizada por un especialista en Neurocirugía, habitualmente con experiencia en Neurocirugía Pediátrica, Neurocirugía Funcional o Neurocirugía de trastornos del movimiento.


El procedimiento suele formar parte de un abordaje multidisciplinario en el que participan neurólogos, médicos rehabilitadores, traumatólogos ortopédicos, fisioterapeutas y otros profesionales especializados en el manejo de la espasticidad.