Gastrostomía Endoscópica en la ELA
¿Qué es la Gastrostomía Endoscópica Percutánea?
La Gastrostomía Endoscópica Percutánea es un procedimiento mínimamente invasivo que permite la colocación de una sonda directamente en el estómago a través de la pared abdominal. Esta técnica facilita la administración de líquidos, alimentos y medicamentos sin necesidad de utilizar la vía oral.
¿Por qué se realiza?
En pacientes con ELA, la Disfagia (dificultad para tragar) puede comprometer la nutrición e hidratación, además de aumentar el riesgo de aspiración pulmonar. La Gastrostomía Endoscópica Percutánea se realiza para:
- Mantener una nutrición e hidratación adecuadas
- Reducir el riesgo de neumonía por aspiración
- Mejorar la calidad de vida del paciente al evitar la Fatiga asociada con la alimentación oral
¿En qué consiste el procedimiento?
El procedimiento de Gastrostomía Endoscópica Percutánea se lleva a cabo de la siguiente manera:
- Sedación y anestesia local: el paciente recibe una sedación leve y anestesia en la zona donde se colocará la sonda
- Introducción del endoscopio: un endoscopio flexible se introduce por la boca hasta el estómago para localizar el punto ideal de inserción
- Colocación de la sonda: se realiza una pequeña incisión en la piel y se inserta la sonda directamente en el estómago, asegurándola con un sistema de fijación interno y externo
- Confirmación y cierre: se verifica la correcta colocación mediante el endoscopio y se realiza el cierre de la herida con un apósito
El procedimiento suele durar entre 20 y 30 minutos y es de bajo riesgo cuando es realizado por especialistas experimentados.
Preparación para el procedimiento
Antes de la Gastrostomía Endoscópica Percutánea, el paciente debe:
- Realizarse estudios preoperatorios como análisis de sangre y evaluación de la coagulación
- Suspender ciertos medicamentos, como anticoagulantes, bajo supervisión médica
- Permanecer en ayuno durante al menos 6 a 8 horas previas al procedimiento
Cuidados tras la intervención
Después de la colocación de la sonda, es fundamental seguir algunas recomendaciones:
- Cuidado de la herida: mantener limpia la zona de inserción para prevenir infecciones
- Administración adecuada de alimentos: utilizar nutrición enteral recomendada por un especialista
- Revisión periódica: acudir a controles médicos para evaluar la correcta función de la sonda y detectar posibles complicaciones
Alternativas a este tratamiento
Si la Gastrostomía Endoscópica Percutánea no es viable o el paciente la rechaza, existen otras opciones como:
- Sonda Nasogástrica: método temporal donde la sonda pasa por la nariz hasta el estómago
- Nutrición Parenteral: administración de nutrientes por vía intravenosa en casos más avanzados
¿Qué especialista lo realiza?
El procedimiento es realizado por un equipo multidisciplinario, que puede incluir:

